El profesor emérito de Banca y Finanzas Internacionales de Esade Robert Tornabell considera que es «probable» que Reino Unido «se empobrezca y permanezca aislada» tras su salida de la Unión Europea.
Tornabell opina que, como advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ‘Brexit’ conducirá a Reino Unido a una recesión en 2017 y a una pérdida de 5,5 puntos en su economía hasta 2019. En su opinión, dado que casi la mitad de sus exportaciones se dirigen a Europa, el acceso al Mercado Unico es «vital» tanto para la ‘City’ como para atraer inversiones directas del extranjero. En su opinión, los bancos centrales, especialmente el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed), pero también el Banco Nacional de Suiza, el de Suecia, el Banco de Japón y el Banco Nacional de China, «se verán obligados a dar apoyo a la libra esterlina». «Tendrán que comprar deuda soberana en libras y, posiblemente, darán liquidez a las Bolsas para que las acciones y la deuda corporativa de las compañías británicas no se hundan», asegura. Por su parte, el profesor de Derecho de Esade Law School y titular de la Cátedra Jean Monnet-Esade, José María de Areilza, advierte de que el Partido Conservador sufrirá una escisión profunda y «la sociedad británica quedará partida en dos». «Un país no se juega su futuro tirando una moneda al aire ni somete a estrés su estabilidad jurídica y política por un problema concreto de un partido», ha cuestionado. En su opinión, ante un escenario de incertidumbre legal, política y financiera «conviene sacar con urgencia lecciones de cara al futuro y, en adelante, reconectar a la UE con las inquietudes de los ciudadanos que se sienten relegados», así como «no usar la democracia directa para decidir cuestiones tan complejas que dividen un país en dos».