El Banco de Inglaterra bajará tipos en respuesta al ‘Brexit’ tras un paréntesis de 7 años

La incertidumbre provocada por la victoria del ‘Brexit’ en el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE del pasado 23 de junio llevará al Banco de Inglaterra (BoE) a retomar este jueves las bajadas del tipo de interés de la libra tras un paréntesis de más de siete años en el que la tasa de referencia se ha mantenido estable en el 0,50%, según el consenso de los analistas.

De este modo, los expertos consideran «descontada» la decisión del Comité de Política Monetaria del BoE de acometer este jueves una primera bajada 25 puntos básicos del tipo de interés de referencia, que podría incluso verse secundada por otro recorte del precio del dinero en noviembre o a principios de 2017, así como una ampliación del plan de compra de deuda de la entidad.

«Esperamos que el BoE anuncie una rebaja de 25 puntos básicos, reactive su programa de expansión cuantitativa (QE) y que probablemente establezca un nuevo plan de financiación a cambio de crédito», resumen los analistas de Barclays en su análisis del ‘superjueves’, cuando el BoE no sólo dará a conocer su decisión monetaria, sino también su informe de inflación y nuevas previsiones macroeconómicas.

En este sentido, Goldman Sachs coincide en esperar un recorte de un cuarto de punto porcentual del precio del dinero, que dejaría el tipo de referencia en el mínimo histórico del 0,25%, así como una ampliación en 100.000 millones de libras esterlinas (120.000 millones de euros) de sus compras de deuda, incluyendo al menos un 50% de compras del sector privado.

«Como parte de esta relajación, también esperamos que el BoE y el Tesoro anuncien una extensión del programa ‘Financiación por préstamos’ que ofrece fondos más baratos a los bancos», añaden los analistas de Goldman Sachs, que apuesta por una decisión de «9-0» en favor de la bajada de tipos y la expansión del QE.

En el caso de Bank of America Merrill Lynch, la bajada de 25 puntos básicos mañana se da por descontada y se confía en un incremento de 50.000 millones de libras de la QE, repartidos entre deuda pública y de empresas, así como medidas para facilitar la concesión de préstamos.

«Lo peor que podría ocurrir ahora es que el estímulo no funcione, así que es mejor hacer de más», señala la entidad estadounidense, que considera que «los argumentos sobre la necesidad de que el BoE se guarde balas o mantenga seca la pólvora no tienen sentido en un entorno donde los riesgos para el crecimiento son muy negativos y la munición es limitada».

En este sentido, los expertos de Barclays apuestan por que la bajada de 25 puntos básicos de este jueves se vea reforzada «en noviembre de 2016 o febrero de 2017 dependiendo de los datos».

Asimismo, la entidad británica considera probable que el BoE «rebaje materialmente su previsión para la economía del Reino Unido», aunque no terminan de ver claro si la institución pronosticará una recesión.

A este respecto, BofAML prevé que el banco central revisará drásticamente a la baja sus expectativas económicas para Reino Unido, aunque no cree que el BoE vaya a pronosticar la recaída en recesión del país.

SIETE AÑOS DESPUES.

El BoE mantiene estables los tipos de interés de la libra esterlina en el mínimo histórico del 0,50% desde el 5 de marzo de 2009, fecha en la que la institución también estableció un programa de compra de activos mediante la emisión de reservas, que ha sido ampliado sucesivamente hasta alcanzar su actual volumen de 375.000 millones de libras (442.500 millones de euros) en julio de 2012.

Desde el triunfo del ‘Brexit’ en el referéndum del pasado 23 de junio, el instituto emisor británico ha dejado clara su disposición a desplegar las medidas necesarias para mitigar el impacto negativo en los mercados y la economía del resultado del referéndum.

Sin embargo, el BoE decidió no tomar medidas en su reunión del pasado mes de julio, la primera tras conocerse el resultado del referéndum, al considerar que no contaba con información suficiente para actuar, pero subrayando su intención de adoptar las medidas necesarias en su reunión de agosto.

En este sentido, la tasa de inflación interanual del Reino Unido se situó en junio en el 0,5%, dos décimas por encima del 0,3% de mayo y su nivel más alto desde el pasado mes de marzo, mientras el crecimiento del PIB en el segundo trimestre se aceleró al 0,6%, frente al 0,4% del primer trimestre.

A su vez, la tasa de paro del país correspondiente al periodo comprendido entre los meses de marzo y mayo se situó en el 4,9%, la más baja desde septiembre de 2005, mientras que el empleo alcanzaba el 74,4%, su nivel más alto desde que comenzaron los registros en 1971.

No obstante, la fuerte caída de los datos del mes de julio del índice PMI, considerado un indicador adelantado de la actividad, sugiere una contracción del PIB del Reino Unido del 0,4% en el tercer trimestre.

En el caso del sector servicios, el índice PMI bajó en julio a 47,4 puntos desde los 52,3 del mes de junio, lo que implica la primera contracción del dato desde diciembre de 2012 y su peor lectura desde marzo de 2009.

Por su parte, la actividad del sector manufacturero del Reino Unido sufrió en julio una profunda caída que situó el índice PMI en 48,2 puntos desde los 52,4 de junio, el nivel más bajo desde febrero de 2013.

De hecho, Chris Williamson, economista jefe de Markit, consideró tras conocerse los datos que «una bajada de un cuarto de punto de los tipos de interés parece ser la conclusión inevitable para la reunión de política monetaria de mañana».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído