UGT reclama un Plan Estratégico para la Industria tras las consecuencias «devastadoras» de la crisis

UGT reclama al nuevo Gobierno que se configure la elaboración de un Plan Estratégico para la Industria que consolide un crecimiento económico «sólido y estable», ya que la crisis ha producido efectos «devastadores» en las empresas y el empleo del sector, afectado por la «debilidad» del tejido productivo.

En una nota, el sindicato dice ver «imprescindible» un Plan Estratégico para la Industria, con el compromiso conjunto de los sectores público y privado, que se sitúe como eje principal del cambio de modelo productivo y fije así «un patrón de crecimiento sólido y estable».

A su juicio, este plan debería estar basado en mayor inversión en tecnología e innovación, en una política energética más eficiente o en una política industrial más sólida.

Asimismo, tiene que contemplar actuaciones horizontales en materias de política industrial y políticas que garanticen el «correcto desenvolvimiento de las industrias», que incluye actuaciones administrativas, en materia de infraestructuras, política energética, suministros y servicios a empresas industriales, formación profesional, fiscalidad, financiación y empleo.

En concreto, para UGT este plan tiene que tener como contenidos una política industrial a largo plazo, con planes y objetivos adecuados a cada momento, y una consideración integral de los sistemas productivos y de servicios, que permita el diseño de un modelo de crecimiento con una base industrial «sólida».

También pide una política «incentivadora» de la inversión, con apoyo a la innovación, la investigación y desarrollo, que debería conjugarse con una política de formación y cualificación, invirtiendo en la capacitación profesional de los trabajadores; y una política energética «más eficiente», con un mix energético que facilite mayor independencia y mayor seguridad en el suministro.

Además, considera que hay que recuperar la inversión pública en infraestructuras; incrementar del tamaño de las empresas y la internacionalización a través de las exportaciones; favorecer la financiación de proyectos de futuro; alcanzar el objetivo de al menos un 3% del PIB de la UE en investigación y desarrollo (I+D); y movilizar el potencial de las zonas rurales como motor de desarrollo e innovación para alcanzar la «cohesión social, territorial y económica en Europa».

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído