Linde no espera aumentos en los requerimientos de capital de los bancos

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha señalado este martes que no se espera un aumento de los requerimientos de capital que se le exige a las entidades financieras durante la próxima revisión de los modelos estándar, aunque ha apuntado que, en el caso de darse, se podrían ver en los modelos internos de medición de riesgo de cada banco.

«Cabe espera que cualquier incremento de los requerimientos de capital que puedan surgir quede localizado en la revisión de los modelos internos. No se deberían esperar aumentos en los requerimientos de capital en la revisión de los modelos estándar», ha indicado durante su intervención en el VIII Encuentro Financiero Expansión-KPMG.

Linde ha abogado por que tanto supervisores como bancos centrales lleguen a un acuerdo próximamente sobre esta materia para poder cerrar el marco regulatorio de Basilea III y concederse un periodo «de pausa regulatoria», reclamado por muchas entidades.

A lo largo de su discurso, el gobernador del Banco de España ha explicado que desde su origen hace 30 años, Basilea ya introdujo el concepto de sensibilidad al riesgo, asignando un mayor consumo de capital a aquellas exposiciones que se consideraban más arriesgadas.

En Basilea I esta medición era «muy simple», pero en Basilea II se estableció un nuevo marco de capital para mejorar la medición de riesgo que permitía a las entidades utilizar sus propios modelos de medición de riesgo a la vez que se proporcionaba un método estándar «más detallado».

Sin embargo, a raíz de la crisis financiera iniciada en 2008, se identificaron «deficiencias» en el marco de Basilea II relacionadas con la capacidad de los modelos para medir los riesgos, así como dudas sobre la efectividad de los supervisores para validar modelos cada vez más complejos

En este contexto, se produjo un profundo debate en el seno del comité de Basilea y las posturas se dividieron entre quienes perdieron la confianza en la capacidad de las entidades para usar de forma adecuada sus propios modelos y aquellos que entendieron que la evidencia disponible no era bastante concluyente para prescindir de los modelos internos.

En este punto, Linde ha señalado que la postura del Banco de España muestra que la sensibilidad al riesgo «debe seguir situándose en el centro del marco de capital».

INCENTIVOS PERVERSOS

Así, ha insistido en que un banco que asuma más riesgo debe asumir más capital regulatorio. «Si desapareciera este vínculo, se crearía una desconexión entre la gestión interna del riesgo y las exigencias regulatorias y surgirían incentivos perversos que posiblemente llevarían a las entidades a asumir mayores riesgos de los que podrían gestionar adecuadamente», ha advertido.

Linde opina que los modelos internos de medición de riesgo plantean problemas que tienen que ser «analizados y solventados» y precisa que su creciente complejidad «hace que se corra el peligro de que acaben convirtiéndose en cajas negras a las que solo unos pocos expertos tengan acceso».

«Dado que la exigencia de capital es mayor cuanto mayor es el riesgo, las entidades podrían estar tentadas a infraestimar sus riesgos con el fin de ahorrar capital», ha avisado.

MODELOS INTERNOS CON LIMITES

Por ello, cree que es necesario preservar el uso de los modelos internos en la medida en que estos permiten una medición del riesgo «creíble y consistente», aunque entiende que reforzaría la credibilidad y la calidad de la regulación la posibilidad de incluir ciertos límites como los que está considerando actualmente Basilea.

«Establecer limitaciones explícitas, comprobables y homogéneas a los modelos, sin que derive en una estandarización excesiva es un objetivo realista y deseable», ha resumido, al tiempo que ha recalcado que «los método estándar son importantes en sí mismos, pero en la medida en que introduzcan limitaciones a los modelos internos cobran aún mayor relevancia».

Finalmente, ha apuntado que el conjunto de reformas que está llevando a cabo Basilea en este momento «debería evitar generar un aumento significativo de los requerimientos de capital de forma generalizada», aunque ha señalado que cabría esperar que los bancos que estén aplicando la técnica de modelos internos de forma «agresiva o inapropiada» sí podrían verse afectados por estos incrementos.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído