La tasa de fraude en seguros en España aumenta al 1,63% en 2016, según Axa

La tasa de fraude cometido en seguros en España aumentó durante el pasado ejercicio hasta el 1,63% desde el 1,37% en el que se situaba en 2015, de acuerdo con el IV Mapa Axa del Fraude en España.

Esta tasa, que se obtiene a través del cociente entre siniestros fraudulentos y siniestralidad, se situaba en 2012 en el 0,95% y desde entonces ha crecido todos los años hasta situarse en el 1,63% en 2016.

Axa obtiene este dato extrapolando a todo el país y ponderando los datos de la compañía por su cuota de mercado geográfica, según ha explicado en un comunicado, en el que concluye que el volumen de clientes tentados a cometer un fraude es «muy reducido», pues solamente una minoría trata de obtener una indemnización ilícita a través del engaño.

La tasa de fraude aumentó el año pasado en todas las comunidades autónomas, a excepción de Cantabria y Extremadura. Ceuta, con el 7,9%; Melilla, con 3,8%, y Andalucía, con el 2,6%, son las comunidades con mayores tasas de fraude al seguro.

En todos los segmentos (Vida, No Vida, Particulares y Empresas), la aseguradora evitó el año pasado pagos por indemnizaciones fraudulentas por un importe total de 59 millones de euros en 2016, un 8% menos en comparación con el año anterior. No obstante, el número de siniestros fraudulentos aumentó hasta 18.300 en 2016, lo que supone un 4,57% más que el ejercicio precedente, cuando se detectaron 17.500.

Este contraste es una muestra de que «aunque los intentos de fraude al seguro siguen aumentando, lo hacen por cuantías menores, probablemente influidos por una relativa mejor situación económica general», ha señalado el director de Siniestros de Axa, Arturo López Linares.

AUMENTAN UN 35% LOS FRAUDES EN EL SEGMENTO VIDA

La aseguradora ha destacado que los casos de fraude destapados en el ramo Vida aumentaron un 35% en 2016 y la cuantía de lo defraudado se incrementó en un 11,5%, hasta los 6,3 millones de euros.

Según la aseguradora, la fórmula más habitual de defraudar en este segmento está relacionada con la ocultación de patologías previas a la contratación de la póliza. También son numerosos los casos de invalideces obtenidas de manera fraudulenta y aquellos en los que el defraudador finge su propia muerte con la intención de que sus familiares cobren la indemnización o se hace pasar por el fallecido y se registra como beneficiario de la póliza.

Auto sigue siendo el ramo más atractivo para el defraudador, pues concentra casi seis de cada diez intentos (59%) de fraude al seguro, aunque se ha reducido desde 2013, cuando ascendía al 68,6%. Por su parte, el fraude en el segmento Multirriesgos (hogar, comercio y oficinas y comunidades) ha aumentado ocho puntos porcentuales en los últimos cuatro años, al pasar del 24% del total en 2013 al 32% en 2016.

Según Axa, estos ramos ofrecen la posibilidad de una mayor creatividad en la preparación de situaciones irregulares. Así, existen casos de fraudes con ocasión de la ocurrencia de tormentas, en daños eléctricos, derivados de un robo o relacionados con el mantenimiento del hogar y los daños por agua.

DESCENSO EN EL FRAUDE OPORTUNISTA

En cuanto a la tipología del fraude, por cuarto año consecutivo se observa un descenso del fraude ocasional u oportunista (aquel en el que se aprovecha la realidad de un siniestro para introducir daños preexistentes o anteriores), pues estos casos representaron el 52% del total, frente al 57% de suponían en 2014.

La aseguradora ha apreciado una basculación de estos casos hacia el fraude premeditado (aquel en el que los daños reclamados son reales o ficticios pero todos han sido planificados con antelación), que concentró el 45% de los casos evitados durante 2016, frente al 42% de hace dos años.

Tanto el ocasional como el premeditado han visto reducir el importe medio que se trata de defraudar. En el 63% de los ocasionales se trata de un intento de fraude inferior a 600 euros y en el premeditado la indemnización media se ha reducido a 3.900 euros, frente a los 4.400 que de media se trataba de defraudar en 2015.

En cuanto al fraude organizado, pese a verse reducido el número de tramas detectadas respecto a 2015, la cantidad de siniestros fraudulentos llevados a cabo por estas ha aumentado un 40%. El importe medio a defraudar por las grandes tramas ha caído de 5.500 euros en 2015 a 2.950 euros en 2016, lo que indica que el fraude organizado ha tratado de cometer mayor número de delitos por un importe menor.

Por otra parte, las consecuencias penales como resultado del fraude al seguro se han incrementado en 2016 un 40% después de que en 2015 se incrementaran en un 90%. Las principales razones de este incremento son el avance y las mejoras para probar y verificar la comisión de estos delitos y el acuerdo firmado por la Guardia Civil y Unespa en 2015 para mejorar la colaboración operativa en la lucha contra el fraude, según Axa.

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