La actividad de la eurozona acelera a máximos de 70 meses y alienta el debate sobre la postura el BCE

La actividad económica de la zona euro se ha acelerado durante el mes de febrero a máximos de casi seis años, según el índice PMI compuesto, que se situó en 56 puntos desde los 54,4 del mes anterior, su mejor lectura desde abril de 2011, lo que sugiere un crecimiento del PIB del 0,6% en el primer trimestre y puede llevar a los analistas a adelantar sus previsiones de cuándo el Banco Central Europeo (BCE) podría comenzar a reducir su estímulo.

«La mejora generalizada ha empujado el índice PMI de la zona euro a un nivel consistente con un
crecimiento del PIB del 0,6% para el primer trimestre», declaró Chris Williamson, economista jefe de IHS
Markit, advirtiendo de que la aceleración del crecimiento, del empleo y de los precios revelada por los estudios sugiere que «los analistas comenzarán a adelantar sus fechas estimativas de cuándo el BCE podría comenzar a
disminuir su estímulo», aunque parece probable que la retórica de la institución seguirá «sin tomar acciones agresivas en los próximos meses», centrándose en la necesidad de que el programa siga siendo flexible ante la incertidumbre política.

El crecimiento de la actividad total en la eurozona estuvo liderado en febrero por el sector manufacturero, cuyo índice PMI alcanzó los 55,4 puntos, su mejor lectura en 70 meses, mientras que el dato del sector servicios aumentó al ritmo más fuerte de más de cinco años y medio, hasta 55,5 puntos.

Entre los países examinados, Irlanda registró el mejor dato de actividad, con 57,8 puntos, su mínimo en 3 meses, por delante de España, con 57 puntos, su máximo en 18 meses, y de Alemania, con 56,1 puntos, su mejor lectura en 34 meses.

El mayor crecimiento de la actividad total y de los nuevos pedidos en la eurozona tuvo un efecto positivo en la confianza de las empresas, cuyo grado de optimismo se elevó a un nuevo récord de la serie ante la expectativa de que las condiciones económicas y del mercado mejoren aún más durante los próximos doce meses.

Por su parte, la inflación de los costes aumentó hasta su máxima de 69 meses en febrero, principalmente
debido al incremento de los precios de compra, a un tipo de cambio del euro más débil y a unos mayores costes laborales. Este alza de los costes se repercutió a los clientes, ya que los precios de venta aumentaron a su tasa más fuerte en más de cinco años y medio.

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