Créditos rápidos, los que más piden los usuarios con urgencias económicas

Todo individuo, tarde o temprano, acaba teniendo que lidiar con una urgencia de carácter monetario. Los ejemplos son numerosos: recibir una factura telefónica demasiado elevada, sufrir una avería del vehículo sin posibilidad de seguir desplazándose al puesto de trabajo, una multa inesperada, etcétera.

Créditos rápidos, los que más piden los usuarios con urgencias económicas

¿Qué hacer ante este tipo de situaciones si no hay liquidez para afrontar tales adversidades? Solicitar los tipos de préstamos que son idóneos en caso de tener problemas como los descritos. Concretamente nos referimos a los créditos rápidos.

En Periodista Digital analizaremos las características de dichas soluciones financieras. De esta manera averiguaremos las claves de su éxito, el cual queda demostrado ante el aluvión de solicitudes de este tipo de créditos que se produce cada mes en nuestro país.

¿Cómo es posible que se tramiten tan rápidamente?

Como tantas otras características referentes a los créditos rápidos, el período que transcurre entre el envío de la solicitud y la inyección de liquidez, varía en función de cada prestamista. Sin embargo, la cifra media en la actualidad es extremadamente reducida.
Hablamos de que en líneas generales no suelen transcurrir más de diez minutos. Es posible que te estés preguntando qué aspectos dan pie a una celeridad de tal calibre. Básicamente en ello colaboran los siguientes puntos.

Adiós a los trámites

No hay que echar la vista muy atrás para abarcar una época en la que, la mayoría de prestamistas, obligaban a los usuarios a presentar una incesante cantidad de documentación. En primer lugar, la nómina. ¿Está todo bien? Correcto, pues ahora a comprobar tu morosidad consultando ASNEF y RAI.

Este tipo de trámites son los que daban pie a que las aprobaciones de los créditos, si finalmente se convertían en un okey definitivo, requiriesen demasiado tiempo para concluir. Todo lo contrario sucede ahora.

Los trámites, de forma paulatina, han ido quedando relegados a un segundo plano. En la actualidad son escasos los que deben realizarse. En concreto suelen ser dos: enviar un escaneo del Documento Nacional de Identidad y proporcionar el número de cuenta bancaria en la que se recibirá el dinero.

Con el DNI se pretende no solo verificar el lugar de residencia, sino también acreditar la mayoría de edad, requisito indispensable para proporcionarle a un individuo la solución financiera que tanto necesita.

Pero, ¿qué sucede con los que se exigían antaño? Ciertamente algunas entidades crediticias todavía los imponen como condiciones, dilatando un poco el período de tiempo que se necesita para finalizar la operación al cien por cien. Por el contrario, tantas otras se han olvidado de ellos por completo.

Así lo demuestran los prestamistas que no obligan a tener nómina para contratar sus servicios. De hecho, ni siquiera es necesario avalar la operación. Ello se traduce en que prácticamente cualquier español que sea mayor de edad puede decantarse por estas soluciones financieras que tanto éxito cosechan en la actualidad.

Todo se hace desde casa

A pesar de los escasos trámites a efectuar, no sería posible proporcionar el servicio de créditos rápidos tan extremadamente rápido si los usuarios, tal como sucedía antaño, siguieran teniendo que acudir presencialmente a una oficina física para llevar a cabo las gestiones.

Gracias a la evolución tecnológica, cómodamente desde cada hogar es posible solicitar un crédito rápido hecho casi a medida para el sujeto en cuestión. Pero, ¿y cuando llega la firma del contrato? ¿Cómo se hace este procedimiento tan importante? Digitalmente, a través de un formulario o una firma electrónica, sin necesidad de realizar papeleos ni enviar documentación alguna.

Varios dispositivos como los ordenadores e incluso las tablets o teléfonos móviles sirven para firmar el documento que acredita la recepción del dinero, estipulando de cuánto tiempo se dispondrá para devolverlo a posteriori. En este sentido nuevamente tenemos que hablar de variaciones de mayor o menor envergadura, puesto que se trata de una cifra que puede cambiar bastante dependiendo de la empresa de créditos rápidos por la que se opte.

Servicio operativo durante las 24 horas del día

Tal como has podido ver en anteriores líneas, la rapidez es máxima al aceptar los créditos. Sin embargo, no podría ofrecerse tal celeridad si, por ejemplo, algún cliente solicitase una solución financiera a altas horas de la madrugada.

¿Qué podría llevarte a hacerlo? Supón que, tras una ajetreada noche, llegas a casa y te das cuenta de que has perdido las llaves. Los cerrajeros de urgencia suelen ser bastante caros, pero afrontar el pago es posible con un crédito rápido.

Los prestamistas se mantienen operativos a lo largo del todo día e incluso durante la noche. De esta manera, los diez minutos de rigor transcurren para que, al finalizar, ya dispongas del dinero y puedas destinarlo a cualquier objetivo monetario que tengas. Aunque tienes que tener en cuenta que la mayoría de las entidades financieras envían el dinero a los prestamistas a través de transferencia bancaria, por lo que puede ocurrir que el dinero no esté disponible en la cuenta bancaria hasta el siguiente día hábil.

Conviene destacar el hecho de que los prestamistas no hacen preguntas en ese sentido. Es decir, no le dan importancia al destino que tengan los euros que inyectan en las cuentas de sus clientes. Ello es agradecido por los internautas que demandan privacidad a la hora de realizar este tipo de transacciones. Es por ello que las empresas de créditos rápidos anuncian que es posible solicitar un crédito para todo lo que quieras, sin dar explicaciones y sin necesidad de realizar trámites innecesarios, por lo que los convierte en el producto financiero más rápido para conseguir dinero.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído