Métodos de fácil aplicación para gastar menos gas este invierno con la calefacción

Coste calefacción
Coste calefacción Pixabay

El gobierno ruso presidido por Vladimir Putin ordenó la suspensión total del suministro de gas natural hacia Europa a principios de Septiembre de manera «indefinida» hasta que los países occidentales no levanten la batería de sanciones económicas impuestas a su país a causa de la invasión de Ucrania y, en consecuencia, la disponibilidad de gas natural en abundancia y a bajos precios para la temporada invernal que se avecina está en entredicho en el Viejo Continente.

El gas natural se ha convertido en el asunto central de la política europea por estos meses y no es de extrañar teniendo en cuenta la importancia que tiene este recurso natural para hacer funcionar con normalidad el engranaje de la economía y sociedad europea; como es comúnmente sabido, el gas natural es utilizado de manera extensa en el ámbito doméstico como combustible para calefacción, para la producción de agua caliente y para la cocción de alimentos pero también es utilizado ampliamente en el sector agrícola para la producción de fertilizantes, en el sector industrial para la producción de plásticos, cerámicas, papel o cartón entre otros y en el sector energético para la generación de energía térmica y eléctrica en plantas de cogeneración, que representan en España el 13% del total de la generación eléctrica.

Por esta razón, las autoridades de los diferentes países y regiones de la Unión han venido promoviendo y decretando en los últimos meses medidas urgentes de ahorro energético cuya intención no es otra que la de concienciar a la población acerca de la necesidad de consumir energía de manera responsable y mesurada para así poder aumentar el nivel de reservas de gas natural disponibles de cara a la temporada invernal que se avecina. El objetivo es reducir el consumo de gas en un 15% con respecto a la media de los últimos cinco años, objetivo que de conseguirse podría dejar las reservas disponibles en un 26% para finales del invierno.

Mientras que en Alemania algunas ciudades han decretado medidas como la reducción de la intensidad del alumbrado público o la prohibición de calentar con gas las piscinas privadas, en España algunas Comunidades Autónomas han prohibido regular la temperatura de funcionamiento de los aires acondicionados a menos de 27 grados y la de los sistemas de calefacción por gas a más de 19 grados. También se está promoviendo el cambio de las calderas antiguas con más de 10 años por calderas nuevas más eficientes.

Otros de los métodos de ahorro que se pueden implementar para reducir el consumo de gas a través de las calderas, calentadores y sistemas de calefacción de gas incluyen:

-Cada grado adicional de temperatura que se añada en el termostato y el display de la caldera significará un consumo de gas adicional de aproximadamente un 7%, por eso es muy importante establecer la temperatura de funcionamiento adecuada para el sistema si se pretende ahorrar gas. Normalmente, en la península ibérica, se recomienda establecer la temperatura del agua que circulará por los radiadores entre 65 y 70 grados en el diplay de la caldera y, respecto a la temperatura del termostato, ésta no debería de superar los 21 grados durante el día y los 17 grados durante la noche.

-Llevar a cabo operaciones de revisión rutinaria de sistemas de calefacción domésticos al menos una vez al año y de sistemas de calefacción industriales (usados en restaurantes o residencias) al menos una vez cada 6 meses, eliminando cualquier rastro de impurezas, desechos o suciedad que pueda estar afectando la combustión y desembocar en una quema ineficiente de combustible. Poner especial atención al color de la llama, ésta debe de ser azul y no amarilla ya que esto podría significar que la combustión no se está llevando a cabo de manera correcta. Contactar con un servicio técnico profesional para éste tipo de mantenimientos es fundamental. Por ejemplo, si se vive en la ciudad de Valencia, es conveniente contactar con expertos en servicio tecnico Valencia para intervenir la caldera o el calentador con todas las medidas de seguridad.

-Llevar a cabo el purgado de los radiadores en otoño antes del comienzo de la temporada invernal eliminando cualquier bolsa o acumulación de aire que pueda haber en el interior de los mismos que dificulte la transmisión de calor. Los radiadores no se deben de bloquear con muebles que los tapen e impidan la transmisión de calor al ambiente. Instalar válvulas termostáticas en los radiadores que regulan el flujo de agua dentro del radiador en función de la temperatura que se seleccione.

-Si la caldera o el calentador tienen más de 10 años probablemente será conveniente sustituirla por una nueva. Algunas Comunidades Autónomas han impulsado un plan de subvenciones estatales para hacer más asequible el cambio de la caldera antigua por una nueva ya que éstas son más eficientes y consumen hasta un 25% menos de gas natural.

En definitiva, el suministro de gas natural en abundancia y a precios reducidos está en entredicho para este invierno en casi todos los países de Europa debido a la conflictiva situación geopolítica mundial. El ahorro de este recurso natural tan importante para el normal funcionamiento de la sociedad se ha convertido en primordial y la ejecución de determinados métodos de ahorro para reducir el consumo a través de los sistemas de calefacción domésticos hará posible que, entre todos los ciudadanos, se contribuya a aumentar el nivel de reservas de gas disponibles.

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Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

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