General Motors pide dinero público a los gobiernos de la UE para seguir en el Viejo Continente

(PD).- General Motors (GM) Europa se declarará en suspensión de pagos en caso de no obtener de manera urgente los 1.200 millones de dólares (955 millones de euros) que necesita para hacer frente a sus pagos más inmediatos.

Así de tajante se ha mostrado el representante del Comité de Empresa de la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) en el comité europeo del grupo, Pedro Bona, que ha reclamado la concesión de ayudas públicas para evitar la suspensión de pagos en toda la división europea de GM.

Bona ha asegurado que la empresa consultora Management Engineer trasladó ayer a sindicatos y dirección de GM Europa un informe en el que establece la necesidad de conseguir esta cantidad antes de abril para poder continuar la actividad de la empresa.

El grupo matriz de General Motors, que ayer publicó unas desastrosas cifras de ventas en EE UU , se encuentra al borde de la quiebra y ya ha perdido el primer puesto en la lista de productores mundiales de automóviles.

Antes, el jefe de General Motors (GM) en Europa, Carl-Peter Forster, había anunciado que el plan de saneamiento de Opel contempla, además de la solicitud de ayudas estatales, la reducción de unos 3.500 puestos de trabajo y recortes salariales. «Deberemos soportar nuevos recortes de los ingresos. Además habrá que contar con la reducción de esperemos que no mas de 3.500 puestos de trabajo», ha señalado Forster.

En una entrevista que publica hoy el rotativo alemán Bild, Forster se muestra además favorable a que los cuatro estados federados alemanes donde existen plantas de Opel, que tiene una sobreproducción del 30%, adquieran capital de la empresa para garantizar su supervivencia.

300.000 puestos en peligro

Añade que «para el rescate de todas las factorías se necesitan préstamos o participaciones directas por valor de 3.300 millones de euros hasta 2014. Si participan España, Bélgica y Gran Bretaña, la aportación alemana oscilaría entre 2.000 y 3.000 millones».

En la misma línea, el director ejecutivo Fritz Henderson ha apuntado que la filial europea podría verse en problemas financieros en el plazo de un mes, amenazando hasta 300.000 puestos de trabajo entre personal directo e indirecto en el Viejo Continente.

En este punto, hasta la fecha, el Gobierno aragonés ha concedido a General Motors España un aval por importe de 200 millones de euros, al objeto de que la empresa financie inversiones que garanticen la producción del nuevo modelo Meriva en la factoría aragonesa antes del 30 de abril de 2010.

Además de la planta de Figueruelas, Opel cuenta con alrededor de 25.000 trabajadores en Alemania, distribuidos en sus plantas de Ruesselsheim, Bochum, Kaiserslautern y Eisenach. Asimismo, tiene fábricas en Reino Unido, Bélgica, Polonia y Rusia.

Forster subraya a este respecto que «GM tiene un gran interés en la indepenencia de Opel y esta dispuesta a ser flexible en el reordenamiento de la propiedad de la empresa. Si nos separamos no fluirá ni un euro en oscuros canales».

Además, afirma que Opel es una empresa con capacidad de supervivencia, que «hasta otoño de 2008 registró beneficios. Tras un nuevo comienzo podríamos alcanzar un rendimiento de hasta el 5%».

A la hora de presentar su plan de reestructuración al Gobierno de EE UU para recibir una inyección de capital de hasta 13.250 millones de euros, GM admitió que prevé cerrar 14 plantas en el país de aquí hasta 2012, pero no aclaró nada sobre el futuro de sus factorías en Europa.

Mientras tanto y pese a la crisis, Opel se ha convertido en la segunda marca que mayor número de vehículos factura en el mercado alemán, con 22.000 vehículos vendidos en el mes de febrero y un incremento del 4,2% frente al mismo mes del año 2008.

«No podemos» hacer más campañas de promoción

Las marcas automovilísticas «no podemos» acometer más campañas promocionales para estimular las ventas, por lo que la dinamización del mercado corresponde al Gobierno con ayudas adminisrativas, ha afirmado el director general Comercial de Renault España, Armando García Otero.

El directivo de la filial ha efectuado estas declaraciones en las jornadas de prensa en el Salón del Automóvil de Ginebra, primero de los que se celebran en Europa cada año.

García Otero ha asegurado que en mercados como el español, con caídas de ventas de automóviles del 50%, «el Gobierno tiene que hacer algo más de lo que hace, pues nosotros ya no podemos hacer nada más». El directivo de Renault ha puntualizado que el Plan VIVE reformado ha mejorado bastante respecto del original, pero es insuficiente y precisa con urgencia de complementarse con ayudas directas a la demanda.

Así, ha pedido al Gobierno español que siga las directrices aplicadas por Alemania (ayudas directas de 2.500 euros) o de Francia (de mil euros) que han estimulado esos mercados en una situación difícil como la actual y que, incluso, indirectamente, han impulsado la producción en España para poder atender en sus países el incremento de pedidos.

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