¿Cómo se mide el consumo real de combustible?

El dieselgate reveló un problema común de la industria de automoción, la medición de la eficiencia de los vehículos se realiza en un entorno artificial que nada tiene que ver con la realidad

Actualmente, los fabricantes de automóviles miden el consumo urbano, extraurbano y combinado en laboratorios para que se den las circunstancias más igualitarias de medición posibles, pero resulta que a la vez son las más propicias para que el consumo sea el menor posible. Es el proceso de homologación conocido como ciclo NEDC “New European Driving Cycle”, y el escándalo de las emisiones de Volkswagen conocido como “dieselgate” demostró que esté sistema está obsoleto.

El principal problema radica además en que este proceso de medición conlleva que los usuarios notemos un mayor consumo de nuestro vehículo en el uso diario. Marcas como Opel y PSA han roto una lanza a favor de la medición de los consumos en circunstancias más cercanas al uso real que efectúan los usuarios y ya homologan los consumos de sus modelos bajo el prisma del modelo “WLTP”, siglas en inglés que significan “Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedure”.

Poco a poco, y por suerte para nosotros, rolaremos hacia un escenario en el que todos los fabricantes usen ese tipo de homologación o, sino, la que ya ha usado Mazda: RDE, que significa, en inglés, “Real Driving Emissions” y que ajusta aún más, por no decir al máximo, la homologación del consumo de combustible real. Ahí la marca japonesa ha salido victoriosa con respecto a sus rivales directos. Primero por conseguir que la cifra real sea la más cercana a la homologada en ciclo NEDC y, segundo, porque sus consumos reales han sido los más bajos.

Todo indica que conseguiremos que las homologaciones sigan siendo las mismas para todos y se hagan bajo este ciclo “RDE” en 2019; aunque la industria ya está haciendo pruebas simultáneas de WLTP y RDE.

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