Porsche Panamera Diesel vs. BMW M550d, berlinas para perder el sentido

De todos ellos el primer BMW M diesel de la historia sigue siendo uno a los que mira con mayor miedo por su enorme potencial

Porsche Panamera Diesel vs. BMW M550d, berlinas para perder el sentido
porsche panamera diesel 2014 ESD - The Motor Lobby

El Porsche Panamera es una de esas berlinas que cuando conduces por primera vez hacen que te replantees por completo tu concepto de los pesos y la dinámica de conducción, un coche de representación con el alma de un deportivo que, en su última actualización, se ha puesto al día en diversos aspectos como la rigidez de su chasis, el diferencial autoblocante o la potencia de su motor para tratar de ser la referencia entre los de su clase.

Este incremento de la deportividad tiene varias razones de ser, y una de ellas es que el 15% de las ventas del Panamera son ya de la versión con mecánica de gasóleo, y las más de 8.500 unidades distribuidas son una verdad como un templo a la que hay que hacer caso, cuidando a esos clientes como merecen.El 3.0 V6 TDI de origen VAG eroga ahora un 20% más de potencia, pasando de 250 a 300CV, una ganancia considerable que si unimos a los 100Nm extra de par ahora disponibles, 650Nm en total, consiguen que esta berlina de 5m se comporte como un compacto GTI.

Con este nuevo posicionamiento, aunque el Panamera Diesel sigue siendo el modelo de acceso a la gama por potencia, resulta que la mecánica V6 de gasolina de 310CV se ve superada por su hermano petrolero en todos los aspectos, el primero de ellos en aceleración pura, pues los 6 segundos del diesel son mejores en 3 décimas a los del benzina y habrá que mirar al híbrido para mejorarlos. La velocidad máxima es idéntica para ambos, 260Km/h, pero el cambio Tiptronic de 8 velocidades se ha revisado en este modelo con unas 6 primeras marchas más cortas y las últimas 2 más largas para que el motor vaya desahogado en vías rápidas gracias a su enorme par.

El chasis se muestra más sólido gracias a un aumento de la rigidez, pero lo que ha mejorado mucho el comportamiento del Panamera Diesel es la adopción del diferencial autoblocante trasero PTV+, un elemento que antes se limitaba a las versiones de gasolina y que consigue mejorar mucho la agilidad de esta berlina gracias a la acción de la electrónica controlando la rotación de cada rueda en todo momento e incrementando la motricidad y la velocidad de paso por curva.

Todo ello sucede mientras el consumo medio no se dispara en ningún momento, y ahí está la gran ventaja comparativa del Panamera Diesel. Su consumo homologado es de 6,4 litros, y en conducción real no es difícil acercarse a cifras un par de litros por encima. El motor ha sido reforzado para aguantar los 3 bares de presión máxima del turbocompresor, ahora refrigerado por agua en vez de aceite, y en todo momento se muestra pletórico y lleno de fuerza. Este despliegue de cualidades ha supuesto un leve aumento del precio, y el precio de partida se sitúa ahora en 95.620 euros, siendo unos 2.000 euros más caros que el V6 gasolina.

Objetivo M

Con ello y con todo, el Porsche Panamera Diesel no es la berlina de gasóleo más deportiva del mercado, y ese título lo sigue ostentando el espectacular BMW M550d xDrive. El culpable es el seis cilindros de 3 litros diésel TwinPower Turbo con tres turbos e inyección directa common rail de 381 CV que desarrolla un par motor máximo de740 Nm (más que el M5) que se esconde bajo su capó y que convierte a este modelo de la gama M Performance de BMW en la máquina a batir.

Combinado con una transmisión automática de ocho velocidades y una tracción integral Xdrive que es de serie en este modelo, este motor es capaz de lanzar al M550d xDrive hasta los 100 km/h desde parado en apenas 4,7 segundos con una velocidad máxima limitada de 250Km/h, unas cifras asombrosas que sorprende encontrar en un modelo diesel. Aún así, arroja un consumo medio homologado de 6,3 litros a los 100 y emite 165 gramos de CO2 por kilómetro, lo que da fe de una eficiencia abrumadora, mayor todavía que el modelo de Stuttgart.

El M550d es por tanto un alter ego del todopoderoso M5, y aunque no sea un M por derecho cuenta con múltiples soluciones típicas de M GmbH como los reglajes de la suspensión y el chasis, que también tienen distintos modos de conducción para adaptarse a todo tipo de conducción, o la fenomenal y comunicativa dirección hidráulica, que nos transmite todo lo que ocurre bajo las ruedas con fidelidad. Frente al Panamera se siente un poco menos ágil en curva, pero el BMW arrasa por fuerza bruta y el Porsche tendrá complicado seguir su ritmo en carretera abierta.

A nivel de calidad interior y de vida a bordo no hay pega que se pueda poner a estas berlinas de la alta sociedad. Sus acabados, su insonorización y el confort que son capaces de ofrecer es igual de impresionante que la lista de opciones que sus clientes tienen a disposición para configurar unos habitáculos donde los kilómetros pasarán sin mella para el pasaje. El BMW resulta más amplio y luminoso, especialmente con el techo panorámico, pero la alta factura del Porsche junto con su comunión con la conducción son un punto diferencial.

Pero todo ello lo logra el BMW M550d con una factura final menor que la del Porsche Panamera, 92.600 euros, y esa diferencia puede resultar el factor que incline la balanza hacia el lado bávaro, pudiendo destinar los 3.000 euros ahorrados a mejorar el equipamiento del modelo de las hélices, que además es más amplio y habitable y dispone de dos carrocerías para elegir, la berlina normal o la Touring familiar, con un enorme maletero para poder viajar con la familia hasta el fin del mundo.

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