Reforma laboral. Rajoy considera que «lo que se ha presentado en el Parlamento no puede calificarse de tal»

El presidente del PP, Mariano Rajoy, señaló hoy que el proyecto de ley de reforma del mercado laboral que «se ha presentado en el Parlamento no puede calificarse de tal», e insistió en abordar la negociación colectiva para no «encorsetar a las empresas en una talla única», y también el absentismo y una regulación clara de la extinción de contratos para «dar certidumbre al contratar» y «evitar litigiosidad» al despedir.

En el discurso que pronunció en la clausura de la cumbre del American Business Council en España, al que asistió el embajador de EEUU Alan D. Solomont, reiteró las propuestas económicas que, como él mismo dijo, formuló hace 72 horas en el Fórum Europa. Dijo también tener una «fundada esperanza en futuro», que argumentó apelando al «éxito de la entrada en el euro», porque a su juicio demuestra que, cuando se toman desde el Gobierno las decisiones correctas, «el potencial de la economía española se despliega y sorprende por sus resultados». Esa experiencia demostraría que los españoles se crecen ante la adversidad y están dispuestos a sacrificios si sus gobernantes saben lo que hacen.

Algo parecido ocurrirá, según vaticinó, cuando se reequilibren las cuentas públicas y se reaicen las reformas pertinentes. Rajoy alabó al sector privado, en quien vio un «motivo para el optimismo» por haber «hecho los deberes» con un ajuste necesariamente «duro», que ha permitido aumentar la productividad y el ahorro y reducir el déficit exterior a la mitad en 2009. «Lo que hace falta ahora», apuntilló, «es un Gobieno capaz de cumplir con sus obligaciones propias en el sector público, y que ayude generar confianza y certidumbre» con las reformas que él propuso.

Así, enumeró su conocida propuesta de reducir de manera drástica el déficit , hasta en 50 millones de euros, para lo que insistió en que es necesario que las administraciones eviten «duplicidades» y acabar con la «maraña de regulaciones». En este aspecto, también reiteró su deseo de promover un consenso para «constitucionalizar los principios de estabilibilidad presupuestaria», e incluyó el de «avanzar hacia la segunda descentralización», a las administraciones locales.

Igualmente, defendió la reestructuración del sistema financiero, facilitando que las cajas capten créditos separando su actividad bancaria de la fundacional y valorando con exactitud los activos y pérdidas latentes de las entiidades. Lo mismo que la del sistema educativo, la bajada de impuestos para no obstaculizar el crecimiento y la del sistema energético, donde a su juicio habría que valorar el factor precio además de de la limpieza y sostenibilidad. Según explicó, «a la competitividad le afecta todo», desde la seguridad jurídica hasta el sistema tributario, desde la regulación laboral hasta los costes de la energía y el papel de las administraciones.

«Es lo que toca hacer en el futuro», lamentó, aunque «ya debería de haberse hecho», y «quienes hoy nos gobiernan tienen que hacer y decir lo contrario de lo que han dicho y hecho a lo largo de los últimos años», con el consiguiente problema de «credibilidad». Frente a ello, concluyó: «Estamos aquí y somos la garantía del futuro».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído