Da igual que no tengas muchos votos

Se busca presidente y da igual que no hables inglés

Se busca presidente y da igual que no hables inglés
Votos, elecciones, pactos y partidos políticos. Maximino Soriano.

Da igual que no hables inglés. Da igual que no tengas muchos votos. Da igual que desmontes el país. Da igual todo. Bienvenidos a la nueva República del Despelote, donde todo el mundo puede ser presidente porque tampoco se le exigirán grandes cosas. Así estamos en cuestiones de liderazgo político, si hablamos un poco en serio.

El contexto político que estamos viviendo en España no deja de sorprenderme día tras día. Hemos pasado de tener una democracia que gozaba de una plena salud y que era referente mundial para otras emergentes, a una infectada por la corrupción más galopante que podíamos imaginar.

De tal forma que nos encontramos en un punto en el que la plaza de presidente se está sometiendo a una particular subasta, con enfoques disfrazados de modernidad o de salvapatrias que encubren vanidades personales de todo tipo, entre unos postulantes de chichinabo.

Y en todo este patético espectáculo, aún con una tasa de paro alarmante, alguno de estos cracks se permiten decir «yo con esos no pacto».

Al final, tendremos un gobierno formado por no sé cuantas fuerzas política, de una estabilidad cuando menos cuestionable, que ya veremos cómo lo encaja la señora Merkel y compañía (y, por cierto, no me refiero a ningún grupo musical). Así como otros actores mundiales relevantes a los que hay que tener en cuenta.

Y es que en la política española ahora pasa justo lo contrario de lo que sucede con las comunidades de propietarios, en las que nadie quiere ser presidente. Ha llegado un momento en el que poder aspirar a ser el primer ejecutivo del país está al alcance de partidos con un peso en votos de pura y simple oposición. Un escenario en el que lo de no hablar inglés, que tanto criticábamos de los primeros ministros de antaño, es una broma con el cambio de cromos que se avecina y la catadura de esta peña.

Creo que al amigo Torrente le toca empezar a parodiar toda esta película que estamos sufriendo. O quizás a Amenábar, que toca mejor lo del suspense. En cualquier caso, hoy me río de esta cósmica tomadura de pelo. En este país tenemos personas con mucho talento que seguro lo harían bastante mejor. Pero es ya no hace falta ni hacerlo mejor, basta con hacerlo dignamente.

Por si acaso la cosa empeora, me voy a ir a ver a Rocky, perdón Creed, que en su última película seguro que algo nos enseñará para defendernos de tanto golpe bajo, ¿no creéis?

Carlos Alonso
Escritor y conferenciante

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Autor

Carlos Alonso

Experto Actitud, Comunicación, Liderazgo, Marca personal, Motivación, Optimismo y el arte de Reinventarse.

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