El paro de muy larga duración bajó un 12% en 2016 y los despidos se redujeron un 26%, según el INE

El número de parados que perdió su empleo tres años antes o más disminuyó en 175.100 personas en 2016, un 12,5% respecto a 2015, hasta los 1,22 millones de desempleados, según datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA).

De este modo, el peso de los parados de muy larga duración sobre el total de desempleados con experiencia laboral previa alcanzó en 2016 el 30,4%, porcentaje medio punto inferior al de 2015. La categoría de los parados de muy larga duración fue la que más se redujo el año pasado.

La mayor parte de los desempleados existentes en 2016, año que se cerró con una media de 4,48 millones de parados, procedían en su mayoría de situaciones previas de empleo. En total, a cierre del año pasado 4.027.400 parados habían trabajado anteriormente, es decir, que tenían experiencia laboral previa.

De esta cantidad, el 50,7% (2.042.100) dejó de trabajar en 2016 por haber finalizado su contrato, un 7,6% menos que en 2015.

Otro motivo de peso para terminar en el desempleo fue el despido o la supresión del puesto de trabajo, incluyendo las regulaciones de empleo. En total, 414.200 personas se vieron en el paro por alguna de estas razones, 145.800 menos que en 2015 (-26%). En conjunto, los trabajadores que fueron despedidos en 2016 equivalen 10,3% del total de desempleados con experiencia laboral previa, frente al 12,4% de 2015.

Los datos difundidos este jueves por Estadística muestran además que una de cada tres personas, el 36,6%, trabajó en 2016 al menos un sábado al mes, porcentaje tres décimas inferior al de 2015, mientras que el 4,1% trabajó un domingo al mes y un 17,3% lo hizo dos o más domingos (tres décimas menos que en 2015).

Por el contrario, el 60,6% de los ocupados no trabajó ningún sábado de 2016 y el 77% ningún domingo (cuatro décimas más que en 2015).

LA INTERMEDIACION DEL SPEE SUBE, AUNQUE POCO

También bajó, aunque poco, el porcentaje de trabajadores en jornada nocturna, desde el 12,7% de 2015 al 12,4% de 2016. Un 6,6% trabajó ocasionalmente de noche y el 5,8% lo hizo en más de la mitad de sus días laborables.

El 92,8% de los ocupados no trabajó ningún día en su domicilio durante el año 2016, mientras que el 2,9% lo hizo ocasionalmente y el 3,5% trabajó en casa más de la mitad de sus días laborables.

La EPA de 2016 también revela que el porcentaje de asalariados que fue contratado a través de una ETT subió ligeramente, desde el 2,9% de 2015 al 3% en 2016 (454.500 asalariados), mientras que sólo un 1,8% (276.900 personas) obtuvo su empleo mediante la intermediación de una oficina de empleo público, porcentaje una décima superior al de 2015.

CON JEFES, PERO SIN SUBORDINADOS

De la encuesta también se extrae que la mayor parte de los trabajadores españoles tienen jefe, pero ningún subordinado. En concreto, algo más de siete de cada diez trabajadores se encontraban en esta situación en 2016.

Del total de ocupados contabilizados el año pasado, el 10,5% no tenía jefes ni subordinados (trabajador independiente), el 6,1% era encargado, el 5,8% director de una empresa pequeña, departamento o sucursal, el 6% era mando intermedio, y el 0,7% ocupaba un puesto de director de empresa grande o media.

El porcentaje de empleados, es decir, de trabajadores con jefe y sin subordinados, aumentó en casi un punto en 2016 respecto a 2015, situándose en el 70,8%, mientras que el porcentaje de directores de empresas pequeñas, departamentos o sucursales bajó ocho décimas.

La proporción de hombres directores supera en 3,7 puntos la de las mujeres en las empresas de pequeño tamaño, mientras que el de varones ocupados sin jefes ni subordinados sobrepasa en 3,6 puntos el porcentaje de mujeres. Ellas, por el contrario, superan a los hombres en los puestos de empleados en 12,4 puntos (77,6% frente a 65,2%).

AUMENTAN LOS OCUPADOS A TIEMPO PARCIAL POR ATENDER A DEPENDIENTES

Según Estadística, un total de 280.900 ocupados trabajaron a tiempo parcial en 2016 para cuidar a personas dependientes, un 4,3% más que en 2015.

La gran mayoría de quienes trabajaron a tiempo parcial para poder ejercer a su vez la labor de cuidadores fueron mujeres. El 57,6% de ellas consideran que no hay servicios adecuados para la atención de personas dependientes (niños, adultos, enfermos, personas con discapacidad, etc.) o no pueden costearlos.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído