Economía
Mariano Rajoy. EP

Se acabó lo que se daba, que eran viajes constantes, semanas sin la familia y almuerzos de menú del día. Mariano Rajoy vuelve a Madrid.

El expresidente del Gobierno dice adios a la localidad alicantina de Santa Pola, donde esta semana recibió la visita de algunos de los que fueron sus principales colaboradores en el Ejecutivo.

Si este 20 de septiembre de 2018, el Boletín Oficial del Estado (BOE) hacía oficial el nuevo destino del expresidente como registrador de la propiedad en Madrid, el martes Rajoy comió en el restaurante «Batiste» de Santa Pola con la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y el que fuera portavoz y ministro de Educación en su último Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo.

Según avanzó el diario «Información» y ha podido constatar ABC, en la mesa del selecto restaurante de la localidad costera también se sentaron junto al expresidente del Gobierno Pedro Arriola y Carmen Ramírez de Castro. Ni la dirección provincial del PP en Alicante ni la regional tenían constancia del almuerzo.

El restaurante escogido cuenta con una gran variedad de arroces y el mejor marisco de la zona. Además, tiene a disposición cinco tipos de menús cerrados que oscilan entre los 30 y los 45 euros. Una mesa del Batiste sirvió para reunir a Rajoy y Sáenz de Santamaría después de que ésta haya anunciado que deja la política.

El almuerzo se produjo la misma semana que se ha hecho oficial que Rajoy deja su plaza en el registro de la Propiedad de Santa Pola. A partir del 1 de octubre se le espera en su nuevo puesto en el registro Mercantil número cinco de la capital de España, ubicado en el número 44 del Paseo de la Castellana.

Rajoy prepara las maletas para volver a Madrid. En su estancia en tierras alicantinas cambió el Hotel Meliá en el que solía alojarse por la mayor discreción del Alicante Golf&Spa, en la playa de San Juan.

El que fuera líder del PP se incorporó el pasado 20 de junio a su plaza de registrador de la Propiedad en la vecina localidad de Santa Pola, situada a unos veinte minutos de su despacho.

Su familia ha continuado viviendo en Madrid durante los poco más de dos meses los 36 días que ha durado el periplo de Rajoy en la plaza que logró cuando ganó una oposición cuando apenas contaba con veinticuatro años.

En unos días Rajoy cambiará su tranquila ubicación en un pueblo marinero de 33.000 habitantes por el bullicio de la capital de España y un despacho con vistas al mar por otro cercano a la sede del partido que presidió en la calle Génova.