Menuda caradura: estaban en la ruina, perdían dinero a espuertas pero se autoconcedieron unas indemnizaciones millonarias antes de echar el cierre.
El Santander, a través de la memoria del Banco Popular de 2017, ha publicado lo que cobraron sus principales directivos hasta su quiebra. Entre los cinco principales, donde destaca el expresidente Emilio Saracho, con 4,47 millones, cobraron 5,5 millones.
Además, Saracho, y los exconsejeros delegados Pedro Larena e Ignacio Sánchez-Asiaín, tenían derechos de pensiones por 1,5 millones, aunque cobrarán 286.000 euros.
El Santander inyectó 13.000 millones en liquidez en el Popular, para frenar la fuga, y aún no ha recuperado 1.500 millones.
A lo largo de 241 páginas, el Santander explica con detalle sus actuaciones en el Popular desde el 7 de junio de 2017, fecha en la que tomó el control el banco, cuyas pérdidas definitivas ha cifrado en 13.594 millones.
