Economía
Pedro Sánchez (PSOE) y la economía de España. EP

Si hubiera que resumir con una palabra el efecto que ha tenido el Gobierno de Pedro Sánchez sobre la economía sería esta: devastador.

Las cifras son de una elocuencia que enmudece. Aumenta el paro y baja el número de personas ocupadas.

Son datos objetivos; y son los peores desde 2013. Evidentemente, la economía es cíclica, pero que el anterior periodo de crecimiento haya revertido así, en plazo tan breve, obedece a un factor concreto: el Gobierno socialista.

Si este ha sido el ‘efecto Sánchez' con un Ejecutivo precario, en minoría, y durante una legislatura corta, imagine el lector qué sucedería si el actual inquilino de La Moncloa gobernase durante los próximos cuatro años, bien en solitario, bien en coalición con Podemos y los independentistas.

La catástrofe sería mayúscula. Dejaría a Zapatero muy atrás.

Los datos de esta EPA, la última antes del 28-A, hay que interpretarlos como una advertencia de cara el futuro próximo. Los analistas más reputados advierten que el ciclo económico internacional está a punto de cambiar hacia peor.

Si la próxima crisis nos coge con un gestor como Pedro Sánchez al timón del barco, el desastre para España, especialmente para los sectores sociales más humildes, será gigantesco.

España aún no se ha recuperado plenamente de la anterior crisis, y afrontar la siguiente con Sánchez puede ser la puntilla a nuestro país, máxime cuando al mismo tiempo se estaría produciendo un proceso de desvertebración nacional, fruto de sus peligrosas alianzas territoriales con Torra y el PNV.

En la época del selfie y las redes sociales, se ha instalado en la sociedad una cierta superficialidad que empapa todos los ambientes, también la política. Sin embargo, son muy serias y muy reales las consecuencias que tiene la acción política sobre la vida concreta de las personas.

Estas consecuencias a veces llegan al largo plazo y, en ocasiones, son irreversibles. El próximo día 28 todos los españoles estamos llamados a realizar un serio ejercicio de madurez con nuestro voto.