El líder del PSOE infla el peso de su plan económico o no sabe calcular: 200.000 millones es el 16% del PIB no el 20%

El socialista Sánchez, como siempre, deja tirados a los autónomos españoles

La letra pequeña del plan contra los efectos económicos del coronavirus muestra que sólo 117.000 millones saldrán del erario público y que de los 200.000 millones, 100.000 millones serán avales

El socialista Sánchez, como siempre, deja tirados a los autónomos españoles
Empresarios autónomos, tarifas e impuestos. PD

La crisis desatada por el coronavirus elevará la cifra de parados en el mercado laboral español por encima de los cuatro millones, un retroceso de una década en los avances logrados por el país para recuperarse de la crisis financiera, que hasta ahora ha sido la peor en todos los aspectos.

Y entre los que se irán al paro y arruinados, habrá -si Dios no lo remedia, porque el Gobierno socialcomunista no lo va a hacer- cientos de miles de autónomos.

Lo denunció a botepronto Lorenzo Amor, nada más terminar Pedro Sánchez su patética, tardía y decepcionante aparición en televisión, este 17 de marzo de 2020.

Las medidas económicas anunciadas por el Gobierno socialcomunista tienen un agujero de tamaño sideral: los más tres de millones de autónomos quedan prácticamente desamparados, abandonados a su su suerte por un Ejecutivo que se ha olvidado de un colectivo fundamental para el tejido empresarial. No tiene sentido que en un momento en que los autónomos han visto paralizada su actividad tengan que seguir haciendo frente a sus cotizaciones sociales.

Es inexplicable, porque si los autónomos que tienen contratados a empleados se verán exonerados, en caso de ERTE, de hacer frente a las cuotas de la Seguridad Social de sus trabajadores, no se entiende que no puedan verse exonerados de las propias cotizaciones. Es injusto y tan contradictorio que quiebra el principio básico de igualdad, discriminando injustamente al empleador en relación con el empleado.

La indignación de los autónomos está perfectamente justificada y sólo cabe esperar que el Gobierno recapacite y entienda que se está produciendo un agravio comparativo evidente.

Tiene razón el presidente de ATA , Lorenzo Amor, cuando asegura que «el Gobierno facilita la prestación de paro que ya tenemos y cotizamos por ella, pero no suspende las cuotas de autónomos en un momento donde no ingresamos nada».

La única solución para el Ejecutivo parece pasar por el cierre de actividad de los autonómos, pero lo sensato sería que se les permitiera liberarse del pago de sus cotizaciones sociales.

Es el gran lunar del paquete de medidas aprobado por el Gobierno.

Se oye decir con frecuencia que en España hay más de 3 millones de autónomos. La cifra es cierta, pero requiere matices: al acabar diciembre de 2018, había alrededor de 3,2 millones de altas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

No obstante, autónomos propiamente dichos son menos: 1,9 millones. Por la expresión «autónomos propiamente dichos» se entiende a autónomos que no pertenecen a «sociedades mercantiles, cooperativas ni otras entidades societarias».

En líneas generales, el plan es coherente, pero faltan medidas de reducción de impuestos y el olvido de los autónomos resulta clamoroso.

La pregunta es por qué. ¿Qué razón ha llevado a Pedro Sánchez a dejar en la estacada a uno de los colectivos más afectados por la crisis del coronavirus?

¿Tiene sentido que sólo reciban ayudas si cesan en su actividad?

Ninguno. Es, sencillamente, inexplicable.

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