Solo Gobierno y sindicatos estaban de acuerdo

El Gobierno aprobará la subida del SMI de Díaz sin contar con la opinión los empresarios

El Gobierno aprobará la subida aún sin contar con los empresarios, ni tener en cuenta las advertencias del Banco de España

Subida SMI Díaz

El Consejo de Ministros del martes 22 de febrero tiene entre sus objetivos previstos aprobar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a los 1.000 euros mensuales, esta nueva subida supondría un aumento de 35 euros más que el actual SMI (965 euros mensuales, repartidos en 14 pagas).

La subida se debe al acuerdo que tomaron tras una reunión la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, junto con los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Pepe Álvarez y Unai Sordo, llegaron a este acuerdo el pasado 9 de febrero, del que CEOE y Cepyme se descolgaron porque no estaban de acuerdo, como ya hicieron en el aumento del SMI de 950 a 965 euros.

Este acuerdo al que llegaron, y firmado por Gobierno junto a sindicatos, se acordó desde el 1 de enero, que el sueldo mínimo interprofesional quedaría fijado en 1.000 euros repartidos en 14 pagas. 33,33 euros brutos al día.

La jornada legal quedará acordada en 47,36 euros en el caso de aquellos trabajadores eventuales y temporeros cuyos servicios no excedan de los 120 días. Para los trabajadores de hogar, la hora trabajada se pagará a 7,82 euros brutos.

Estas nuevas cantidades suponen un incremento del 3,63% con respecto a las cuantías de 2021.

De acuerdo a los cálculos que han llevado a cabo los sindicatos, este aumento del SMI a 1.000 euros, tendrá impacto directo sobre 1,8 millones de trabajadores, con especial énfasis en mujeres y jóvenes. De hecho, las investigaciones sindicales apuntan que el perfil del trabajador más beneficiado, será una mujer, de entre 16 a 34 años, que desempeña una labor fundamentalmente de servicios o de sector agrícola.

La Carta Social Europea

La vicepresidenta Yolanda Díaz, ha enfatizado que la parte más importante del acuerdo es el proceso de diálogo social para abordar esta subida de SMI, aunque ese acuerdo solo contase con su propio apoyo, y solo lo firmaron los sindicatos, por lo que el diálogo social parece ser más bien un monólogo partidista.

A medida que se acercaba esta fecha, en las últimas semanas Díaz ha defendido la importancia de subir el SMI, y lo positivo que es para la economía española ya que es la «mejor herramienta para combatir la pobreza laboral». Por otra parte, comentó sobre el punto más controvertido de la subida del SMI, la titular de Trabajo y Economía Social ha negado que esta subida se traduzca en una destrucción de empleo en sectores como la agricultura, o entre los autónomos, como advierten los empresarios, ya que una subida de sueldos en plena crisis, afecta a la capacidad económica de las empresas, limitándolas.

Tal y como recoge la Carta Social Europea y el acuerdo de Gobierno PSOE-Podemos, para 2023 el SMI deberá situarse en el 60% del salario medio. Para poder llegar a esas tasas, el Ministerio de Trabajo prevé la convocatoria del Comité de expertos de SMI cuanto antes posible, para que comiencen a investigar sobre el alza del próximo año, y ajustarlo a las condiciones y situación de España.

En cualquier caso, Díaz garantiza que el Gobierno «cumplirá» con el compromiso de situarlo en el 60% del salario medio para finales de la legislatura.

No es suficiente

España tiene una marcada situación económica, definida por unos precios exageradamente altos de la luz, así como por una presión fiscal de las más altas de Europa, todo esto supone una reducción del bolsillo y del poder adquisitivo individual, por ello, un aumento del SMI es una buena noticia para los trabajadores, sin embargo, un aumento de 35 euros no puede hacer frente a la subida del IPC, de los carburantes, electricidad, etcétera.

La subida de sueldo mínimo parece más una cortina de humo para la reputación del Gobierno más progresista de la historia, que una solución a problemas económicos que afectan a la ciudadanía española.

Aunque Díaz y su equipo de Gobierno se empeñen en no contar con los empresarios, y sobre todo en negar la destrucción de empleo asociada a la subida del SMI, el Banco de España demostró en 2021 que la subida de sueldo mínimo interprofesional del 22%,  supuso la destrucción de hasta 180.000 puestos de trabajo. Aún así prefieren seguir contando con sindicatos prácticamente del partido y no con la opinión de los empresarios, ni de instituciones financieras como el propio Banco de España.

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