Angustia entre los trabajadores ante inminentes recortes

General Motors cancela ‘in extremis’ la venta de Opel a Magna

Magna ya había acordado un recorte de plantilla en Figueruelas

Ahora, los trabajadores deberán esperar las condiciones del nuevo plan de reestructuración previsto

El fabricante de automóviles de EEUU General Motors (GM) ha anunciado este martes que finalmente no venderá Opel a Magna, la compañía canadiense. La explicación que ha dado la empresa es el entorno «cada vez más desfavorable» a la operación. Según Reuters, GM también ha comunicado que, tras la negativa, comenzará un proceso de reestructuración de Opel.

Magna ya había acordado un recorte de plantilla en la factoría española de Figueruelas. Ahora, los trabajadores deberán esperar las condiciones del nuevo plan de reestructuración previsto.

Con anterioridad a esta decisión, el comité de Opel había llegado a un acuerdo con Magna para la puesta en marcha de un plan de ahorro para la compañía de 265 millones de euros anuales, que se habría puesto en marcha tras la venta por parte de General Motors. Finalmente, ésta no se producirá.

RECORTES DOLOROSOS

El presidente del comité de Opel, Klaus Franz, señaló en ese momento que estos recortes de gastos «serán dolorosos para todos», aunque aseguró que están los trabajadores de la corporación preparados para «asumir la responsabilidad».

Por su parte, el consejero delegado de Magna, Siegfried Wolf, dijo que su compañía «entiende el hecho de que GM haya concluido que va en su propio interés retener a Opel, una pieza fundamental en la organización mundial de General Motors».

«Seguiremos apoyando a Opel y a General Motors en los desafíos que tienen ante sí, y queremos agradecer a todos por el apoyo que han dado a la reestructuración de Opel, por sus esfuerzo incansable y su dedicación en los últimos meses», aseguró Wolf.

ANGUSTIA EN FIGUERUELAS

Por su parte, el Comité de Empresa de la factoría de Figueruelas (Zaragoza) ha recibido con sorpresa esta decisión. Pedro Bona, representante de los trabajadores de la factoría aragonesa en el comité europeo de GM, ha declarado a Efe que «lamenta» que se produzca esta situación después de «pasarlo tan mal».

Así, ha recordado las «negociaciones tan duras» mantenidas con Magna para llegar a un acuerdo sobre el futuro industrial de Figueruelas, donde trabajan más de 7.000 personas, en el que se contemplaba un ajuste laboral de 900 empleos y una reducción de costes millonaria.

El representante de los trabajadores ha señalado que ahora sólo les queda esperar a que General Motors presente su plan a los trabajadores y a los gobiernos europeos que se han visto implicados en las negociaciones con Magna, a la que prometieron millonarias ayudas económicas.

«ESTAMOS AGOTADOS»

Bona ha añadido que «estamos agotados» y «agobiados» de «tanta incertidumbre» sobre el futuro de la multinacional automovilística, a cuya dirección pide que informe cuanto antes para poder hacer una evaluación sobre las consecuencias de la decisión adoptada hoy en Detroit.

Sobre las causas de la ruptura con Magna, ha indicado que las desconoce, aunque al no producirse la firma los días pasados cabría entender que existían problemas, pero la decisión «nos ha pillado un poco de sorpresa» y «no acierto a ver cómo se ha llegado a esa situación».

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