China acelera aún más su crecimiento con un 11,9 por ciento en el primer trimestre

China acelera aún más su crecimiento con un 11,9 por ciento en el primer trimestre
. Agencia EFE

La economía china subió un 11,9% en el primer trimestre de 2010 en comparación con el mismo periodo de 2009, lo que acelera aún más el ritmo de crecimiento y desata ya los primeros temores a un sobrecalentamiento, aunque Pekín opina que la tendencia alcista se moderará a lo largo del año.

Se trata de la mayor subida trimestral en casi tres años (desde el segundo cuarto de 2007, cuando superó los doce puntos), aunque hay que tener en cuenta que el primer trimestre de 2009, cifra con la que se comparó hoy, fue el periodo en el que China evidenció los peores efectos de la crisis financiera mundial y tuvo el peor crecimiento desde 1992 (año en que se empezó a dar esta cifra).

Según las cifras facilitadas hoy por el Buró Nacional de Estadísticas de China (BNE), el Producto Interior Bruto entre enero y marzo de 2010 ascendió a 1,17 billones de dólares (864.000 millones de euros).

«El ritmo de recuperación económica nacional se ha expandido aún más, sentando una buena base para lograr los objetivos de todo el año», resumió el portavoz del BNE, Li Xiaochao.

El Gobierno chino ha proyectado un crecimiento nacional del 8 por ciento para 2010 (el Banco Mundial por su parte prevé un 9,5 por ciento y el Banco de Desarrollo Asiático, un 9,6 por ciento), lo que a vista de las cifras aportadas hoy parece fácil de lograr.

Pero no será tan sencillo como podría pensarse, según el portavoz. «La segunda mitad del año va a suponer grandes retos, porque el mismo periodo del año pasado tuvo un ritmo de crecimiento relativamente rápido», dijo, dando a entender que a partir de julio podría haber una fuerte ralentización en el ritmo de crecimiento.

El crecimiento económico chino, explicó, sigue al comienzo de 2010, como en 2009, dependiendo especialmente de las inversiones, y dentro de éstas, de las llevadas a cabo por el Gobierno, como parte del plan de estímulo de medio billón de dólares aprobado en 2009 para afrontar los efectos de la crisis.

La inversión en activos fijos del primer trimestre del año ascendió a 517.000 millones de dólares (379.000 millones de euros), un crecimiento interanual del 25,6 por ciento.

Las ventas al por menor, principal indicador del consumo, se elevaron a 531.000 millones de dólares (389.000 millones de euros), un aumento del 17,9 por ciento respecto al mismo periodo de 2009.

El aumento del consumo, principal rama macroeconómica que China quiere fomentar para paliar la debilidad de la demanda externa por la crisis, está produciendo un aumento de precios tras las tendencias deflacionarias de 2009.

Así, el IPC subió un 2,2 por ciento en el primer cuarto de 2010, ya cerca del límite del 3 por ciento que se ha fijado como objetivo Pekín para finales de año.

El IPC bajó el pasado marzo, un 0,7 por ciento, aunque hay que tener en cuenta que en el mes anterior China celebró el Festival de Primavera, fiestas que, de manera similar a las Navidades occidentales, suelen ir acompañadas de un aumento de precios.

En cuanto el comercio exterior, otro de los pilares del crecimiento económico chino pero debilitado en 2009 por la crisis global, este ascendió a 617.850 millones de dólares (452.800 millones de euros) en el primer trimestre de 2010, un aumento del 44,1 por ciento.

Las exportaciones ascendieron a 316.170 millones de dólares (231.700 millones de euros), una subida del 28,7 por ciento frente al dato de enero-marzo de 2009, y las importaciones totalizaron 301.680 millones de dólares (221.100 millones de euros), un 64,6 por ciento.

El rápido aumento de las importaciones de China produjo que en marzo el país registrara su primer déficit comercial en tres años, una cifra discreta (7.240 millones de dólares, o 5.300 millones de euros) pero que podría apuntar un cambio de tendencia.

Pese a las positivas cifras en la mayoría de los campos estudiados, el portavoz Li señaló que las condiciones para el crecimiento económico «siguen siendo complicadas» y el país «aún se enfrenta a muchas dificultades y problemas».

«Los precios de los productos en el mercado internacional son altos, algunos países aún tienen crisis relacionadas con su deuda y nos enfrentamos a muchas incertidumbres», explicó.

También en la economía interna vio el portavoz signos de preocupación, tales como los efectos que la sequía en el sur de China (la peor en un siglo) podría tener en los precios de los alimentos, o los altos precios de los productos industriales.

Antonio Broto

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