Opinión / César Sinde

La gran estafa del cobro en las autovías: pague 11 € por ir de Madrid a Valencia

El Estado ingresaría 14.700 millones de euros con la aplicación de la Euroviñeta. Es decir, que si impusiera peaje en sus más de 26.000 kilómetros de carreteras, obtendría esa millonada. Esta es la pricncipal conclusión del «Estudio de tarificación» de la red de Fomento. El estudio parte de la base de que el uso de la infraestructura provoca un desgaste en la misma que obliga a invertir dinero en su mantenimiento.

Por ello, la Euroviñeta establece un precio por kilómetro para diferentes tipos de vehículos. Así, un turismo debería pagar 3 céntimos de euro por cada kilómetro que recorra. Por su parte, un camión pagaría 8 céntimos de euro. Con esta perrería, un viaje entre Madrid y Valencia le costaría a un conductor de un coche 11 euros y a un transportista, 24 euros. Un precio establecido sólo por usar la carretera. A eso hay que sumarle la cuantiosa cantidad de impuestos que pagarán ambos conductores cuando llenen el depósito de combustible. Y es que la Euroviñeta no hará desaparecer el Impusto de Hidrocarburos. Un impuesto, por cierto, con el que el Estado recaudó en 2011 la nada despreciable cantidad de 9.978 millones de euros.

Otra cosa que nadie ha pensado es en cómo repercutirá la Euroviñeta en los costes empresariales. Si los transportistas tienen que pagar por usar las carreteras públicas, es evidente que ese coste añadido lo repercutirán a sus clientes y, por tanto, lo acabará pagando el consumidor final. Y es que los productos transportados se encarecerán. Y eso, por cierto, también restará competitividad a nuestra economía. El 80% de las mercancías que España exporta a la Unión Europea lo hace por carretera. Y teninedo en cuentra nuestra situación geográfica periférica en la Unión y el hecho de que otros países ya encarecen nuestros productos con sus Euroviñetas, sólo cabe concluir que nuestros productos perderán cuota de mercado y, por tanto, la economía española se resentirá.

Como siempre, nos toman por imbéciles. El argumento del gasto en conservación y construcción de carreteras es una filfa. Es más, el argumento de que construir carreteras es caro, también es un engañabobos. Veamos la relación de ingresos y gastos del Estado en relación al automóvil y las carreteras:

Ingresos en 2011:

Impuestos al automóvil: 24.000 millones €. Según datos de ANFAC

Impuesto de Hidrocarburos: 9.978 millones €. Según datos del Ministerio de Industria.

Multas DGT: 486 millones €. Según datos de la DGT

Total Ingresos: 34.464 millones de €.

Presupuesto para 2012 Ministerio de Fomento en carreteras:

Construcción: 1.268 millones €.
Conservación y seguridad vial: 873 millones €.
Expropiaciones: 600 millones €.
Concesiones: 290 millones €.
Convenios: 129 millones €.

Total Gastos: 3.160 millones €.

El Estado tiene un superávit de 31.304 millones de euros entre lo que gasta en carreteras y lo que recauda del sector del automóvil y los automovilistas. Pero es que de un segundo análisis se deduce que lo que el Estado recauda con el impuesto de Hidrocarburos (9.978 millones €) es casi tres veces superior a lo que gasta en conservación y construcción de carreteras (3.160 millones €).

Por tanto, con los datos en la mano, queda acreditado que no es necesaria ninguna «tarificación por uso» de las carreteras, también conocida como Euroviñeta o, mejor dicho, Europuñeta. Los automovilistas pagan con creces las carreteras que usan. Otros sistemas de transporte no pueden decir lo mismo. Según ha reconocido el propio consejero delegado de Metro de Madrid, el suburbano madrileño tiene unos ingresos de 400 millones de euros. Pero sus gastos ascienden a 1.200 millones de euros. Eso obliga a que todos los años, la Comunidad de Madrid subvencione con 800 millones de euros a este sistema de transporte. Por tanto, miles de personas que no usan el Metro lo pagan con sus impuestos. Aún no he oido a nadie decir que el Metro tiene que pagarlo quien lo use. Más aún cuando el propio consejero delegado de Metro de Madrid repite como un mantra a quien quiera escucharle que de cada 10 euros que cuesta el Metro, el usuario sólo paga 4.

Aplicando esa escala de proporciones, en las carreteras podríamos decir que de cada 10 euros que cuestan las autovías y autopistas, los automovilistas pagan 30 euros por lo menos ya ue el Estado recauda 10 veces más del automóvil de lo que gasta en construir y mantener carreteras.

 

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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