Un pequeño empresario valenciano ha salvado su negocio, una panadería en la localidad de Quart de Poblet, del borde de la quiebra gracias a una valiente estrategia comercial: vender cada barra a 20 céntimos de euro y ofrecer ofertas de dos piezas a un euro en bollería artesana. Pepe Navarro, el panadero, estaba a punto de cerrar su comercio cuando decidió lanzar estas ofertas. Ahora a pasado de tener un centenar de clientes a vender a «más de 3.000 personas» cada día, según ha informado el 27 de noviembre de 2012 el diario Levante – El Mercantil Valenciano.
El éxito de su estrategia ha sido tal que hasta ha abierto una segunda tienda en Torrent. Navarro todavía no sabe si su estrategia «es rentable», pero que cambió su estrategia comercial para responder a «la necesidad real del mercado», puesto que «hay gente que no llega final de mes». Las colas de clientes a la puerta de la panadería son permanentes y aumentan sobre todo «a las horas de entrada y salida de los colegios». Las tiendas de Navarro han ampliado sus horarios, que se prolongan ahora de 6 a 21 horas de forma ininterrumpida. Tiene que reponer existencias hasta ocho veces diarias y ha necesitado crear una gran infraestructura porque «todos los productos son artesanos».


