El dueño de Elixyr solicita a KPMG que rectifique su informe sobre el contrabando de tabaco

La tabaquera luxemburguesa Landewyck, propietaria de marcas como Ducal, Elixyr, Austin o Maya, ha remitido una carta a KPMG en la que le expresa su desacuerdo con el tratamiento de sus marcas en el estudio que la firma de servicios profesionales realiza sobre el contrabando de tabaco en Europa.

En concreyo, Landewyck Tobacco dirigió el pasado mes de noviembre una carta a KPMG tras hacerse públicos unos meses antes su informe ‘Project Sun’ sobre contrabando de tabaco en Europa.

En esa carta se hacía constar su sorpresa y desacuerdo con los datos aportados en el estudio respecto a las ventas ilegales de cajetillas de las marcas Ducal o Elixyr, ambas enseñas de Landewyck, que produce 216 millones de paquetes al año, unos 4.300 millones de cigarrillos.

Las cifras publicadas por KPMG, según la empresa luxemburguesa, señalan que en España se venden ilegalmente 1.300 millones de cigarrillos Ducal y Elixyr, algo que para el consejero delegado de la firma luxemburguesa Christian Greiveldinger «no tiene sentido».

«Estamos presentes en 40 países y muestro principal mercado es Alemania, donde tenemos una cuota de mercado entre el 5 y 6%. No puede ser que una cuarta parte de nuestra producción se venda en España de forma ilegal, no tenemos capacidad para producir esas cantidades», ha afirmado.

Tras la respuesta de KPMG a esa misiva, Landewyck se ha dirigido nuevamente a la consultora para dejar claro que no puede aceptar una situación en la que «su marca Ducal, y por extensión, su Grupo está sufriendo consecuencias adversas», que puede cuantificar desde el lanzamiento del informe.

Para la tabaquera luxemburguesa, para ser «riguroso» en un estudio de este tipo todas las cajetillas tendrían que ser autentificadas. «Todos sabemos que los estudios sobre muestras de paquetes vacíos nunca son científicamente fiables al 100%, y que la autentificación de los paquetes no se ha llevado a cabo», señalan en la carta.

RECHAZA LA ETIQUETA ‘ILLICIT WHITE’.

El informe de KPMG incluye además a las marcas Ducal y Elixyr como ‘Illicit White’, nombre con el que se denomina a las marcas producidas habitualmente de manera legal pero exclusivamente dirigidas al tráfico ilícito o de contrabando.

«Esta definición en absoluto puede atribuirse a ninguna de las marcas de Landewyck, que se comercializan legalmente en diferentes mercados, nuestro negocio es completamente legal, no podríamos haber soportado un negocio ilegal durante 160 años», señalaba Greiveldinger.

En su carta, Landewyck lamenta que la consultora no se dirigiera a ella con antelación a la publicación de esos datos para solicitar una aclaración y reclama a KPMG una rectificación. «No sólo esperamos que tomen las medidas adecuadas para que este desafortunado error no vuelva a ocurrir, sino que también agradeceríamos la publicación de una enmienda a sus conclusiones con el fin de que la reputación de Landewyck no sea cuestionada», señala la compañía.

Tal y como declaró el consejero delegado de la empresa tabaquera, «si se tienen en cuenta los datos correctos de la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude), Landewyck no estaría ni siquiera en el ‘top ten’ de las empresas con mayor contrabando de tabaco». Greiveldinger hizo hincapié en la colaboración continua entre Landewyck y la OLAF, que realiza un control exhaustivo de su negocio a través de auditorías anuales.

Landewyck opera en España desde 2001, hace tres años que cuenta con filial propia en Madrid, y tiene menos del 1% de cuota de mercado. La compañía fue fundada en 1847 por una familia luxemburguesa. Sus fábricas están en Luxemburgo, Alemania, Bélgica, Hungría y Andorra, y la mayor parte de sus productos se exportan a países europeos.

La tabaquera ha comunicado a KPMG que, de no producirse la rectificación solicitada, se reserva el derecho de emprender las medidas legales oportunas.

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