Philip Morris pone a las marcas baratas ilegales en el punto de mira de su plan estratégico anticontrabando

Philip Morris ha puesto a las marcas baratas ilegales en el punto de mira de su plan estratégico anticontrabando, teniendo en cuenta que España lidera el consumo de marcas ‘illicit whites’, que aumentaron un 8% en la Unión Europea hasta alcanzar los 21.200 millones de cigarrillos en 2014, es decir un 37% del consumo total de tabaco de contrabando.

Las ‘illicit whites’ son aquellas marcas de cigarrillos que en general se fabrican legalmente en un determinado país o mercado, pero que se comercializan ilegalmente en otros mercados.

Según el informe que de manera anual realiza la consultora KPMG, los flujos de tabaco ilegal entre países de la UE han disminuido de 58.600 a 56.600 millones de cigarrillos debido en gran parte a la homogeneización de precios entre países miembros y al gran esfuerzo de las fuerzas de seguridad de cada país.

Dicha cifra representa un 10,4% del consumo total en 2014, frente al 10,5% de 2013 y al 11,1% de 2012.

El 85% del tabaco ilegal que se consume en Europa proviene de países de fuera de la Unión Europea. Con el comercio ilícito de tabaco, se estima que los países miembros perdieron en recaudación alrededor de 11.000 millones de euros en 2014, de los cuales 810 millones de euros corresponden a España.

La responsable de Estrategias y Prevención del Comercio Ilícito en Philip Morris España, Yolanda Velasco, ha destacado que las fuerzas de seguridad del Estado están haciendo un «gran trabajo» en la persecución de las redes delictivas que se dedican al contrabando y poco a poco se empiezan a ver resultados alentadores como este descenso leve del comercio ilícito en España.

No obstante, Velasco ha expresado su preocupación ante el gran auge de las ‘illicit whites’ en el mercado español, cuya cifra sigue en ascenso en el último año.

«Es preciso abordar de forma integral la lucha contra el contrabando de tabaco en España para que las distintas medidas surtan un efecto real», ha añadido Velasco.

Para Philip Morris, la estrategia más sólida para la lucha contra el contrabando pasa por la colaboración entre los fabricantes, los miembros de la cadena de suministro y las fuerzas y cuerpos de seguridad, tanto locales como regionales y nacionales.

Philip Morris puso en marcha en 2006 este informe, que de manera anual realiza KPMG y al que posteriormente se sumaron las compañías British American Tobacco, Imperial Tobacco y Japan Tobacco. Este documento se realiza de acuerdo con los datos de la consultora Ipsos, que analiza cajetillas desechadas por los consumidores.

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