Contrata a Lazard, Linklaters y DLA Piper y a KPMG, Uría y Freshfields

Abengoa da el mando a Domínguez con el beneplácito de los acreedores

El CEO Santiago Seage deja la firma para centrarse en la venta de Yield

Abengoa da el mando a Domínguez con el beneplácito de los acreedores
El presidente de Abengoa, José Domínguez Abascal EFE

El presidente de Abengoa, José Domínguez Abascal, ha tomado el control ejecutivo de la compañía tras la renuncia del consejero delegado de Santiago Seage, que el jueves asumió este cargo en la filial del grupo sevillano en Estados Unidos, Abengoa Yield.

La elección de Domínguez, que en septiembre fue designado presidente no ejecutivo de Abengoa en sustitución de Felipe Benjumea, tiene la bendición de los bancos acreedores. El nuevo mando de la compañía tendrá que lidiar con el nuevo escenario de la empresa, que el miércoles solicitó el preconcurso voluntario de acreedores en un juzgado de Sevilla.

Según da cuenta Javier Mesones y Rubén Esteller, en ‘El Economista’, Abengoa tiene cuatro meses para alcanzar un acuerdo con los acreedores para hallar una solución a la deuda del grupo, que supera los 20.000 millones de euros, y evitar así la declaración del concurso de acreedores. Domínguez, con una larga trayectoria en el terreno académico y que ocupó responsabilidades en la Junta de Andalucía como secretario de Universidades, liderará así las negociaciones con la banca, al tiempo que manejará los tempos con los proveedores y con los trabajadores.

Domínguez, en todo caso, es un veterano de Abengoa, a la que llegó de la mano de Felipe Benjumea Llorente, primer accionista de la compañía que fundó su padre, Javier Benjumea Puigcerver, en 1941.

Es por ello que en algunos círculos ha sorprendido la ascensión de Domínguez a funciones ejecutivas, toda vez que el Santander, HSBC y Crédit Agricole impusieron en septiembre la salida de Benjumea al frente de la empresa para apoyar la ampliación de capital por 650 millones de euros. Esta operación, que aprobó la junta de accionistas de Abengoa el pasado 10 de octubre, ha quedado suspendida ante el nuevo escenario (preconcurso).

Domínguez asume el mando tras el fracaso de las negociaciones de Gonvarri con los bancos acreedores. Encontrar un socio industrial es la prioridad de las partes implicadas, incluido el Gobierno español, pero se presenta como una tarea muy complicada. Por ello, la solución más probable -llegado el caso- pasa por una fuerte quita de la deuda, una reestructuración monitorizada por los bancos y, en el último término, el canje del pasivo para que las entidades tomen el control de la compañía. De lo contrario, el horizonte, con fecha del 25 de marzo, es la declaración del concurso de acreedores -estado en el que la negociación continuaría, pero ya bajo el mando de los administradores concursales-.

Abengoa cuenta como banco asesor con Lazard y como despachos de abogados ha contratado a Linklaters y DLA Piper. Por su parte, los bancos acreedores han fichado como asesor de la reestructuración a KPMG, que ya se había encargado de calcular las necesidades de liquidez de Abengoa. Asimismo, Uría Menéndez, como ya informó este diario, y Freshfields, llevarán la parte legal para las entidades.

La Yield ficha a JP Morgan

La ascensión de Domínguez se produce en paralelo a la «renuncia», según explicó Abengoa en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), del hasta ahora consejero delegado y vicepresidente, Santiago Seage, sólo seis meses después de aterrizar en Sevilla tras la brusca salida de Manuel Sánchez Ortega, hoy en el fondo estadounidense Black- rock -uno de los inversores que ha apostado en los últimos meses a la caída en bolsa de las acciones de Abengoa-.

Seage dejó entonces las funciones de consejero delegado de Abengoa Yield, la filial estadounidense del grupo en la que controla el 47% del capital. El jueves, sin embargo, su sustituto en la firma americana, Javier Garoz, abandonó y la compañía anunció el retorno de Seage al puesto que dejó en mayo y que ahora desempeñará en exclusiva. La salida de Garoz se produce apenas tres semanas después de que informara a los analistas de que Abengoa Yield pretendía alejarse de la matriz, con la contratación de un nuevo director financiero, preferiblemente norteamericano y ajeno al grupo andaluz, el cambio de marca y la búsqueda de un nuevo socio industrial para sustituir a Abengoa, como adelantó ‘elEconomista’.

Para este último objetivo, la compañía, que ha elaborado un plan de contingencia ante eventuales problemas financieros de Abengoa, cuenta con los servicios de JP Morgan.
Reitera sus objetivos

Abengoa Yield reiteró ayer su intención de cambiar la estrategia y avanzar en su independencia de Abengoa, toda vez que la compañía que todavía controla Felipe Benjumea ha anunciado su intención de ir reduciendo su participación -y ya la ha rebajado en los últimos meses-. En un comunicado a la SEC estadounidense, la compañía que vuelve a dirigir Seage está trabajando en el desarrollo de una nueva identidad corporativa, que incluye el cambio de marca.

En el objetivo de una mayor autonomía, la Yield quiere que el consejo de administración tenga una mayoría de miembros no vinculados a Abengoa y que sean independientes para evitar conflicto de intereses. Este propósito contrasta, sin embargo, con el regreso de Seage. Asimismo, informó de que el acuerdo por el que ambas compañías compartían determinados departamentos se ha rescindido.

Con la marcha de Seage, Abengoa pasa a tener un único vicepresidente, Antonio Fornieles. El hasta ahora presidente de Abengoa México, Joaquín Fernández de Piérola, por su parte, ha pasado a ocupar el asiento en el consejo de la compañía sevillana dejado por Seage, con funciones ejecutivas, toda vez que ha sido nombrado igualmente director general de la empresa.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído