Moody’s prevé que las necesidades de inversión de los operadores españoles sigan siendo «muy altas»

La agencia de calificación crediticia Moody’s ha destacado el «potencial de crecimiento» de las empresas de telecomunicaciones en España, pero ha incidido en que para lograr que éste se materialice el requisito de inversión exigido a los operadores «va a seguir siendo muy alto», dada la naturaleza del sector.

En una entrevista concedida a Europa Press, el vicepresidente senior de Moody’s Carlos Winzer ha remarcado que las operadoras españolas tienen que hacer un esfuerzo para mejorar márgenes, aumentar la calidad de las infraestructuras y del servicio tanto en móvil como fijo y hacerse mas eficientes.

Winzer ha incidido en que para poder aprovechar esa capacidad de mejorar sus resultados financieros, las compañías españolas del sector deben continuar con la inversión tras las esfuerzos realizados en los últimos años.

A este respecto, ha destacado que la fuerte inversión que han realizado en contenido con la compra de los derechos del fútbol es algo puntual, y que lo importante es la inversión en infraestructuras, ya que es recurrente y se sitúa por encima del 15% de los ingresos.

Respecto a los contenidos, Winzer ha indicado que en España es «un factor diferenciador clave y mucho mas importante que en otros mercados», entre otras cosas por la demanda de fútbol, pero ha reconocido que se ha producido una inflación en el precio «muy clara».

En este contexto, ha remarcado que España es «claramente un mercado convergente», pionero en las ofertas paquetizadas, por lo que un operador sólo móvil o sólo fijo tiene «difícil» poder competir con el resto de actores del mercado.

EL CUARTO OPERADOR.

Preguntado por el impacto que tendrá la fusión de Yoigo y Másmóvil, ha añadido que cualquier operador que no tenga infraestructura propia, no tenga capilaridad y sea predominantemente móvil «tiene una deficiencia y un problema importante para competir» en el mercado español.

En su opinión, Yoigo va a seguir existiendo como cuarto operador, pero no cree que sea capaz de alcanzar una cuota de mercado muy superior al 10% en el medio o largo plazo. Además, ha agregado que va a tener unos márgenes «muy pequeños» al depender del alquiler de infraestructuras para poder desarrollar su negocio.

Por ello, no cree que el nuevo grupo suponga una amenaza para el mercado en cuanto a ser un posible desencadente de una guerra de precios, ya que no se espera que sean «así de agresivos». Además, ha apostillado que su nicho de mercado no es el mismo que el de los tres mayores operadores, ya que se enfoca a un público con menos poder adquisitivo.

En este sentido, Winzer ha remarcado que el mercado español «es muy competitivo», pero en el que tampoco existe «una lucha salvaje de precios» como la que se registrado en otros mercados como el francés o el italiano.

Así, ha afirmado que este comportamiento «mucho mas racional» se debe también a que Orange y Vodafone no se pueden permitir esa agresividad en los precios debido a las inversiones realizadas en los últimos años. «Es un comportamiento competitivo, pero a la vez racional y preservando valor», ha añadido.

ESPAÑA, PRESENTE EN EL DEBATE EUROPEO.

Por otro lado, Winzer ha remarcado que, pese a tener un Gobierno en funciones, España está muy presente, tanto a nivel técnico como político, en las negociaciones que se están llevando a cabo en Europa sobre el futuro del sector y se continúan haciendo progresos en tema de regulación.

En el caso concreto de las compañías de servicios prestados por Internet (OTT) como Google, Facebook o WhatsApp, ha admitido que «son un problema» para las operadoras de telecomunicaciones, ya que se benefician de unas infraestructuras que requieren unas necesidades de inversión y unos costes muy elevados, sin colaborar a ello.

Así, ha remarcado que son empresas muy ágiles y competitivas y con una estructura de costes muy bajos, que además no se ven afectadas por la regulación y las exigencias a las que se enfrentan otras compañías que sí tienen que mantener e invertir en infraestructuras.

El vicepresidente de Moody’s cree que la regulación que se está preparando para abordar este problema mejorará el marco existente y se situara en un término medio entre la desregularización total y completa de los operadores tradicionales y la incorporación de los OTT a la normativa actual.

Respecto al 5G, Winzer ha indicado que va a crear unas oportunidades «muy importantes» para el mercado, pero ha añadido que se encuentra en una fase muy inicial y va a requerir inversiones muy importantes en infraestructura fija, ya que habrá que unir las torres existentes con fibra, además de las consiguientes subastas de espectro.

Por ello, ha remarcado que las empresas deberían empezar a fortalecerse para abordar «este nuevo reto y esta nueva oportunidad» que va a suponer para el sector la llegada del 5G, aunque ha agregado que, aunque la inversión sea muy fuerte, el retorno también va a ser probablemente «muy rápido» y la claves estará en qué aplicaciones y servicios se van a ofrecer con el 5G.

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