Álvarez-Pallete le contestó que él no se metía en política ni llamaba a Antonio Caño

Pedro Sánchez pidió a Telefónica que presionase al director de ‘El País’

Telefónica es un accionista muy relevante de Prisa, con un 13% del capital del grupo editor de El País y propietario de la Cadena Ser

Sánchez, como reveló con Evole, consideraba que el anterior presidente, César Alierta, era uno de sus principales enemigos

Ahora se queja mucho del Ibex 35 y dice que lo echaron de la secretaría general del PSOE, no sus errores, pifias, contradiciones y fracasos electorales, sino una banda de conspiradores entre los que ‘El País‘ y César Alierta ocupan un papel destacado, pero no hace mucho que Pedro Sánchez acudió solícito a pedir al nuevo mandamás de Telefónica que presionase a Antonio Caño para que el periódico del Grupo PRISA lo tratase editorialmente con cariño.

El pasado septiembre, cuando Susana Díaz y otros afilaban ya los cuchillos para cargárselo en el Comité Federal, el entonces secretario general socialista solicitó ver al presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

Fue justo antes de las elecciones vascas y gallegas. Sánchez fue recibido de inmediato  y apenas sentarse frente a Alvarez-Pallete, le comunico contrito que estaba muy preocupado por la ‘hostilidad’ con que le trataba últimamente el Grupo PRISA.

Telefónica es un accionista muy relevante de PRISA, con un 13% del capital del grupo editor de ‘El País’ y propietario de la Cadena SER.

La reunión tuvo lugar en la sede de Telefónica en Madrid, en Gran Vía, justo al lado de la emisora de la SER. Álvarez-Pallete y Sánchez se vieron a solas, sin testigos.

El entonces dirigente socialista confesó a Álvarez-Pallete que no tenía queja alguna contra él, pero que el anterior presidente, César Alierta, le tenía enfilado y era uno de sus principales enemigos.

Álvarez-Pallete, conciliador, le dijo que Telefónica no tenía nada contra él. El presidente de la operadora puntualizó que él no se entromete en los medios de comunicación ni a favor ni en contra de ningún candidato político y que el objetivo de la multinacional que dirige es estrictamente empresarial.

 Sánchez se marchó, al menos, con la tranquilidad de que el nuevo jefe de la operadora no le iba a ser hostil como ve a Alierta. A su regreso a Ferraz transmitió que el encuentro había ido bien.

Sánchez y su entorno, como dejó patente el ex dirigente socialista ante Jordi Evole en ‘Slavados’, incluyen de forma prominente a Alierta entre los responsables de lo que consideran una actitud hostil de los medios del Grupo PRISA contra sus planes.

Y critican en concreto, como si fuera informativamente relevante, que el aragonés siempre haya tenido un diálogo más fluido con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que con él.

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