Los ingresos del exterior de los grupos consolidados bajaron un 1% en 2016, tras subir desde 2011

Los ingresos de los grupos consolidados procedentes de los mercados exteriores representaron el 63% del total en 2016, lo que supone un 1% menos respecto al año anterior, si bien el peso de los ingresos foráneos de estos grupos consolidados ha aumentado progresivamente desde el 58% que representaba en 2011.

Así se desprende del análisis sobre la evolución de los principales grupos empresariales españoles reflejado en el avance de cierre de resultados del ejercicio de la Central de Balances del Banco de España, que recoge información de todos los grupos consolidados cotizados españoles, algo más de un centenar, cuya actividad representa en torno al 20% del Valor Añadido Bruto (VAB) generado pro el total del sector de sociedades no financieras en ESpaña.

El análisis muestra un aumento de los ingresos procedentes de los mercados exteriores de estos grandes grupos de más de 18 puntos porcentuales respecto a la cifra de 2007, hasta el 64% alcanzado en 2015.

No obstante, el año pasado se interrumpió esta tendencia debido a un contexto de mayor dinamismo de la actividad nacional, de modo que el peso de este último segmento pasó a situarse en el 37%, un 0,7% por encima del registro de 2015.

Asimismo, el Banco de España aprecia una prolongación de las pautas apreciadas en años anteriores en la estructura de los pasivos financieros de estos grandes grupos. Así, en línea con el proceso de desapalancamiento en el que se encuentran inmersos, el peso del patrimonio neto en sus fuentes de financiación se elevó nuevamente, pasando a representar un 46% del total de los pasivos financieros, siete décimas más que en 2015 y casi seis puntos más que en 2011.

Del mismo modo, se incrementó la relevancia de los recursos obtenidos a través de emisiones de valores de renta fija, como reflejo del proceso de desintermediación financiera que se viene registrando en estos grandes grupos empresariales en los últimos años.

Esta fuente de recursos fue en 2016 la segunda en importancia, representando casi un 25% del total, y casi la mitad de la financiación ajena con coste, un 45,6%, 2,5 puntos más que en 2015 y 11 puntos por encima de lo que representaban en 2011, contribuyendo a una mayor diversificación financiera de estos conglomerados.

En comparación con el promedio de las sociedades no financieras españolas, concentran una proporción muy elevada, de cerca del 85%, del saldo vivo de financiación captada por esta vía por el sector empresarial español y sus filiales residentes y no residentes. Este mayor acceso a la financiación alternativa a la bancaria se ve facilitado por su tamaño elevado.

RECUPERACION A RITMO «MAS MODERADO».

La evolución más reciente de los beneficios de los grupos consolidados analizados muestra que la pauta de recuperación del RON observada desde 2013 se prolongó en 2016, cuando este excedente creció un 2,5%, avance, no obstante, menos intenso que el de 2015 (+4%), e inferior al registrado a lo largo de la etapa de recuperación reciente tanto por la Central de Balances Trimestral (CBT, salvo en 2014, cuando se produjo una extraordinaria reducción de los dividendos recibidos, que tuvo un impacto muy fuerte en las empresas de esta muestra, como por las sociedades la Central de Balances Integrada (CBI).

De este modo, el componente de actividad exterior, que durante la crisis tuvo un impacto positivo sobre los resultados de los grupos consolidados, ha contribuido a su avance más modesto en los últimos ejercicios.

Así, la ratio de rentabilidad ordinaria del activo de estos grandes conglomerados se situó en 2016 en el 7,9%, 0,2 puntos porcentuales más que en 2015, aunque aún por debajo de los niveles alcanzados en el período expansivo anterior a la crisis, del 9,6% en*2007.

En cualquier caso, la rentabilidad de estos grupos sigue siendo superior a la que presentan las empresas de las otras dos muestras, si bien las diferencias con respecto a estos agregados se han ido estrechando progresivamente.

En cuanto a la posición financiera de los grupos analizados, se observa que su ratio de deuda sobre activos netos se volvió a reducir en 2016 (1 punto, hasta el 55%), acumulando, de este modo, un retroceso de 5 puntos porcentuales desde 2011.

El mayor endeudamiento relativo de los grandes grupos empresariales, unido al menor avance de los resultados en este agregado en los últimos años en comparación con el registrado en la CBI y la CBT, ha llevado a que su ratio de carga financiera se fuera aproximando a los valores observados en estas otras dos muestras.

Tras converger en 2015, la carga financiera de los grandes conglomerados españoles ha pasado a situarse algo por encima de la correspondiente a las empresas de la CBT.

La pauta de recuperación de la actividad de los grandes grupos empresariales se ha prolongado en 2016, aunque, como ha venido ocurriendo desde 2013, a un ritmo «más moderado» que en el conjunto de sociedades no financieras españolas, y el proceso de corrección de su endeudamiento ha continuado.

Esto ha contribuido a que los datos más recientes muestren una aproximación progresiva de los niveles de rentabilidad, mientras que la ratio de carga financiera de los grupos consolidados, que aumentó ligeramente en 2016, ha pasado a situarse algo por encima de la correspondiente a las empresas de la CBT.

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