Si tienes un pequeño negocio

Diferencias entre las cuentas bancarias para particulares y para empresas

Diferencias entre las cuentas bancarias para particulares y para empresas
Sala de conferencias Pixabay

Si tienes un pequeño negocio, es muy posible que te hayas planteado la apertura de una cuenta bancaria para empresas, en lugar de utilizar tu cuenta como particular.

Los bancos cuentan con toda una batería de productos específicamente diseñados para las empresas y las cuentas bancarias de este tipo son el primer elemento, a menudo, imprescindible para beneficiarse de ellos.

La cuestión es que las diferencias entre las cuentas bancarias para particulares y para empresas no siempre están del todo claras. Desde el comparador bancario Busconómico.com nos informan de las características de cada una.

Funcionamiento operativo semejante

Lo primero que debes tener en cuenta es que, efectivamente, las cuentas bancarias para empresas tienen un funcionamiento operativo muy semejante a lo que se denomina cuenta corriente.

En ese sentido, debemos excluir las cuentas de ahorro, las cuales suelen estar sólo al alcance de los particulares y cuyas prestaciones suelen ser ligeramente distintas. Sin embargo, y como veremos dentro de un momento, las denominadas cuentas de crédito para empresas pueden ser consideradas un producto muy parecido a las cuentas de ahorro para particulares.

Distintos requisitos para la apertura de la cuenta

Por regla general, a los particulares se les exige la documentación acreditativa de su identidad. Sin embargo, aquellas personas que deseen abrir una cuenta de empresa deben presentar la documentación que les acredite con el poder suficiente para abrir dicha cuenta, así como los documentos que identifiquen a la propia entidad jurídica. Esto incluye, en su caso, la presentación de un poder, las escrituras y acta de constitución, etc.

Saldo mínimo a mantener en cuenta

Por regla general, y con la salvedad de determinadas cuentas nómina, las cuentas dirigidas a particulares no establecen ningún mínimo de saldo medio mensual.

Aunque no se trata de un requisito generalizado, sí existen casos en los que a las empresas se les exige mantener un saldo mínimo en su cuenta bancaria.

Bonificaciones específicas para operativa de empresa

Tampoco se trata de una práctica generalizada, pero determinadas entidades aplican bonificaciones sobre operativas propias de las cuentas de empresa, como, por ejemplo, el pago de las nóminas, los impuestos, los seguros sociales o los suministros.

Tal es el caso de la cuenta 123 del Banco Santander en su versión para empresas.

Distintos baremos en las comisiones

A decir verdad, la aplicación de comisiones parece no seguir un criterio homogéneo en absoluto cuando se trata de comparar cuentas para particulares y cuentas para empresas.

Cada vez son más las cuentas de particulares que eximen a sus clientes del pago de las habituales comisiones por transferencia, reintegros, etc. No obstante, lo habitual es que se exija la domiciliación de la nómina, pensión o ingreso semejante, así como otras condiciones.

En el caso de las cuentas para empresa, debido a que el propio funcionamiento de la sociedad implica la domiciliación de una gran cantidad de movimientos, las entidades bancarias suelen eliminar las comisiones más básicas, así como la cuota de mantenimiento. Desgraciadamente, hay existen casos en los que se cobran comisiones por transferencias, etc.

Ventajas específicas para la actividad de la empresa

Aunque las bonificaciones que hemos mencionado anteriormente no sean la norma general, sí que resulta habitual la facilitación de todo tipo de servicios y operativa pensada específicamente para la empresa.

Entre el listado de opciones, es posible encontrar los descuentos en peajes, el ahorro de combustible o el acceso en condiciones preferentes a productos de leasing y renting.

Cuenta de crédito: exclusiva para empresas

La cuenta de crédito es un instrumento exclusivamente pensado para las empresas. A diferencia que las cuentas corrientes, la cuenta de crédito pone financiación a disposición de la empresa.

En este tipo de cuentas, se aplican dos tipos de interés. El interés deudor -que grava el crédito prestado a la empresa-, y el interés acreedor que remunera el saldo positivo o el sado excedente.

Se trata de un curioso sistema para incentivar a las empresas a conservar cierto nivel de liquidez y solvencia.

Ha habido bastantes cambios en el panorama bancario actual, debido a la absorción de la mayor parte de entidades que se beneficiaron del rescate económico. No obstante, un ejemplo aún persistente de cuenta de crédito es el ofrecido por CaixaBank.

Requisito para disponer de servicios para empresa

No se trata de una diferencia específica entre cuentas dirigidas a particulares o empresas, sino de la constatación de una realidad.

Aquellas sociedades que deseen poder hacer uso de determinados servicios bancarios o realizar algunas operativas, necesitan contar con una cuenta dirigida específicamente a empresas.

Esto incluye préstamos para entidades jurídicas, aprobación de créditos documentarios o un sinfín de opciones propias de los negocios.

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