Economía
Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei. EP

Meng Wanzhou, directora financiera del gigante tecnológico Huawei e hija del fundador de la compañía, fue detenida el pasado 1 de diciembre DE 2018 en Canadá a petición de Estados Unidos.

El motivo del arresto en  la violación de las sanciones económicas de Washington a Irán y venderle equipos a los ayatolás.

La directiva se enfrenta a una extradición a Estados Unidos y el caso puede truncar la débil tregua en la guerra comercial.

La detenida ocupa su puesto desde 2011 y también es vicepresidenta del consejo de administración. Desde la empresa han lanzado un comunicado en el que afirman que Meng no ha cometido ninguna infracción, que se cumple "con todas las leyes y regulaciones aplicables donde opera" y que se desconocen los motivos por los que ha sido arrestada la directiva.

Poca información

"La compañía ha recibido muy poca información con respecto a los cargos y no tiene conocimiento de ninguna infracción por parte de la señora Meng. La empresa cree que los sistemas legales canadienses y estadounidenses finalmente llegarán a una conclusión justa", se expone en el comunicado que ha facilitado Huawei en las redes.

Asimismo, desde la embajada china en Canadá se ha exigido una liberación inmediata de Meng, de 46 años.

"China ha presentado una queja formal a la parte canadiense y a la estadounidense pidiéndoles que expliquen inmediatamente la razón de la detención y liberen a la persona detenida", afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Geng Shuang, en una rueda de prensa.

"No han dado ninguna explicación sobre la razón de la detención".

La amenaza de Huawei y el espionaje

Huawei, que fue fundada en 1987, se ha convertido en el mayor fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones y es uno de los mayores fabricantes de teléfonos móviles.

Y está en la diana de Estados Unidos desde hace meses. Las autoridades americanas afirman que la empresa supone una amenaza para la seguridad nacional por sus supuestos lazos con el Gobierno chino y sus servicios de seguridad.

El país se niega desde 2011 a comprar servidores producidos por Huawei, y el Pentágono prohibió en mayo pasado la venta de teléfonos del fabricante chino en sus bases, por temor a que el Ejecutivo chino utilice esos equipamientos para el espionaje.

La noticia ha tenido un impacto directo en los mercados asiáticos, donde las bolsas han cerrado con fuertes pérdidas.

El temor a un recrudecimiento de la guerra comercial, tras anunciarse esta semana una posible tregua, hace dudar a los inversores. Tokio se ha dejado el 1,9% y Shanghái el 1,7%.