ECONOMÍA, CONSUMO Y EMPRESAS

Juan Roig, presidente de Mercadona, se cachondea del lenguaje progre: «Empresas y empresos»

"Hablaremos de empresarios y empresarias, porque si no luego te meten en la cárcel"

Juan Roig, presidente de Mercadona, se cachondea del lenguaje progre: "Empresas y empresos"
Juan Roig, el presidente de Mercadona. EP

Es un fenómeno Juan Roig y planetario (Juan Roig: «Si solo quisiéramos maximizar beneficio, en Mercadona nos tendríamos que dedicar a las drogas»).

Las declaraciones del presidente de Mercadona no pasan desapercibidas para nadie. La prensa espera con ansia a que le toque el turno de dar otro nuevo discurso porque el empresario siempre suelta una batería de titulares (¿Todavía no has visto lo que le pasó a esta chica en una caja del Mercadona?).

Roig no duda en decir lo que piensa y, casi siempre, va en contra de la dictadura de lo políticamente correcto (Mercadona sacude un brutal ‘hachazo’ a la clienta que dijo que su fruta, su carne y su pescado «son de mala calidad»).

Este lunes, 29 de octibre de 2018, el directivo tampoco defraudó. Roig intervino en el Congreso Nacional de la Empresa Familiar que se celebró en Valencia con la asistencia de cerca de 700 empresarios e inaugurado por el Rey.

En su conferencia titulada Orgullo de ser empresario, el presidente de Mercadona dio un tirón de orejas a los empresarios acomplejados y hasta tuvo tiempo para mofarse de los límites a los que está llegando eso del lenguaje inclusivo.

«Hablaremos de empresarios y empresarias, porque si no luego te meten en la cárcel y… hay que cambiar el tema. Entonces, todas las empresas y empresos surgimos de un sueño…».

Sobre la imagen de los empresarios, Roig explicó que no es buena:

«Porque no salimos a dar la cara. Nos da mucho miedo salir a decir que somos empresarios».

Así, instó a sus compañeros a «salir del armario, cada uno en su ámbito público» para explicar la función social y económica que desarrollan porque son éstos quienes crean riqueza en España.

En esta función de las empresas la misión principal debe ser «satisfacer al cliente» y después a todos los actores de la cadena productiva.

«No nacemos para maximizar beneficios, si no nos tendríamos que dedicar a la droga».

Roig también tuvo tiempo para hacer mención a la situación política de Cataluña:

Otras ‘perlas’ de Roig

Durante la intervención de este 29 de octubre de 2018, entonó de nuevo el mea culpa con el fracaso de la venta on line en su cadena de supermercados.

Admitió que el proceso de digitalización de la compañía va «bastante atrasado», pero confía que, en el plazo de cinco años, deje de ser una «boñiga» para ser «admirada». Reconoció que «me he cambiado de chaqueta, creemos que es rentable».

Hace más de un año que Roig no tuvo pelos en la lengua en asegurar:

«Nuestra web es una mierda».

Pero si hubiera que buscar la reflexión más polémica del empresario deberíamos remontarnos a 2012, cuando en plena crisis, aludió a los «bazares chinos» como ejemplo de esfuerzo para los españoles.

«Que piensen más en los deberes que en los derechos» y asuman que el éxito depende de cada uno de ellos, que la cultura del esfuerzo y del trabajo destierre a la del «maná».

Roig señaló entonces que en España hay 7.000 bazares chinos y que «cada vez hay más porque hacen la cultura del esfuerzo que nosotros no hacemos», a lo que añadió que siente «gran admiración» por esos comercios y que ha «aprendido mucho» de ellos.

En ese mismo discurso, el dueño de Mercadona señaló que «en España nos hemos pasado 20 pueblos» y ahora, «toca tomar medidas» como la reforma laboral, de la que se mostraba «totalmente a favor».

Roig apuntó que «en España nadie recoge las naranjas ni las fresas, todo son extranjeros». Su forma de ver el mundo empresarial es una de las razones del éxito de Roig, que ha conseguido que su cadena sea la líder de los supermercados españoles.

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