Juan Manuel Serrano obvia que el acceso a la prensa se ha considerado un servicio esencial dentro del estado de alarma

El presidente de Correos le hace un favor impagable a su amigo Pedro Sánchez fulminando el reparto de periódicos

El presidente de Correos le hace un favor impagable a su amigo Pedro Sánchez fulminando el reparto de periódicos
Juan Manuel Serrano, amigo de Pedro Sánchez, liándolas pardas en Correos.

Ya lo decía el título de una película de Bud Spencer y Terence Hill, que ‘quien tiene un amigo, tiene un tesoro’.

En el caso de Pedro Sánchez, haber colocado al frente de Correos a alguien de su esfera íntima como Juan Manuel Serrano es garantía de que el favor le será devuelto con creces.

Y ahora, en plena crisis sanitaria por la pandemia por coronavirus, al Gobierno de España, al gabinete social-comunista, no le conviene que se sepa su impericia a la hora de gestionar la crisis.

En las grandes urbes poco o nada puede hacerse para evitar el acceso de los ciudadanos a la prensa de papel, dado que los quioscos permanecen abiertos, aunque cada vez haya menos de estos puntos de venta.

Pero donde el presidente de Correos ha encontrado un filón es en aquellos lugares en los que no hay ya establecimientos que vendan prensa de papel y se tenían que apañar con un servicio ofrecido por su propia compañía para el reparto diario de los periódicos.

Tal y como denuncia este 20 de marzo de 2020 un corto editorial de El Mundo, la empresa pública se pasa por el arco del triunfo un servicio que resulta esencial y que está entre los contemplados en este marco legal del estado de alarma:

Es responsabilidad del Ejecutivo que los suministros esenciales estén garantizados en mitad de esta emergencia. El abastecimiento alimentario y el sanitario son fundamentales, pero la información es igualmente más necesaria que nunca. Los españoles tienen derecho a recibir su periódico, sobre todo aquellos que viven en la llamada España vacía.

Acusa a la empresa de escudarse en unos protocolos de actuación muy poco fundados:

Sin embargo, desde ayer Correos ha decidido excluir de su servicio postal universal el reparto de estos periódicos, amparando el cese del servicio en los «protocolos de actuación» adoptados tras la declaración del estado de alarma. Como es lógico, la Asociación de Medios de Información (AMI) ha manifestado su protesta ante una decisión que supone la «flagrante discriminación» de los ciudadanos que no tienen acceso a los puntos de venta. Pero además es que esa medida de Correos choca con el propio espíritu del decreto que regula el estado de alarma y que permite a los quioscos seguir abiertos por «su carácter de servicio público».

Considera el editorialista de El Mundo que no se puede tolerar esta situación y que Correos haya tomado una decisión unilateral y que choca directamente con un derecho que tienen los ciudadanos, el de poder acceder a la información:

De ahí que sea inadmisible que Correos haya dejado de repartir periódicos a domicilio, privando a muchos ciudadanos de un bien de primera necesidad en tiempos de incertidumbre: la información jerarquizada y el análisis riguroso que solo se encuentra en las cabeceras periodísticas.

Y subraya que la Asociación de Medios de Información da en el clavo con su demanda:

La AMI acierta en su demanda de rectificación inmediata: el propio Gobierno calificó de «sector estratégico» a la prensa en su decreto. El mismo que otorga a los periodistas una libertad de movimientos que pierde su sentido si al destinatario de su trabajo se le corta el flujo informativo con una resolución arbitraria.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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