La empresa, reconocida en el sector del calzado infantil, admite que necesita de liquidez y de aplazar sus pagos para poder sobrevivir

El impacto del coronavirus a la empresa familiar: Calzados Gulliver, 60 años de historia al límite de desaparecer

El impacto del coronavirus a la empresa familiar: Calzados Gulliver, 60 años de historia al límite de desaparecer
Calzados Gulliver PD

El coronavirus está teniendo un importante impacto económico que se está sintiendo con mucha fuerza tanto en los autónomos como en las empresas familiares. Tras 60 años de trayectoria, Calzados Gulliver están enfrentándose a un escenario financiero muy difícil que podrá conllevar a su desaparición.

La empresa, ubicada en Villena, teme que la crisis económica derivada de la alarma sanitaria se lleve por delante estas seis décadas de historia. El director comercial, Vicente Amorós, indica a la prensa local que “no está claro que podamos aplicar un ERTE. Pero si no hacemos algo y si no llegan ayudas, son 60 años que se van a pique».

Calzados Gulliver fue fundada por su suegro en 1947 y ahora él junto con su esposa se encargan de la gestión de esta empresa familiar. Una historia de superación que se podrá ver truncada por el COVID-19.

«Todo ha sido muy rápido. En un día cayó como una losa. Hace dos sábados fue cuando se cerró todo. Yo estaba en Asturias en ese momento y me tuve que volver a Villena», cuenta el encargado comercial, que conoce la situación de primera mano, puesto que se dedica a ir a las tiendas multimarca a vender sus artículos.

Aún en medio de esta situación, la firma ha tratado de seguir exportando, pero ese grifo también se cierra debido a la globalidad de la crisis. «Hemos seguido exportando pero eso también parará porque cerrarán. Ya nos están mandando correos pidiendo que aplacemos los pagos», cuenta respecto a sus clientes.

En ese sentido, considera vital que las autoridades inyecten liquidez y que haya una suspensión de las obligaciones fiscales. «¿Dónde está ese dinero que han anunciado? Los bancos a los que he llamado no tienen nada todavía. ¿Va avalar la deuda pero quién la va a comprar? El empresario. La pelota se hace más grande», afirma.

Mercado laboral

Con las grandes multinacionales jugando la carta del ERTE, la empresa familiar debate qué hacer con los 18 empleados que estaban contratados como fijos discontinuos. «De momento los vamos a tener en el paro como fijos discontinuos. Luego tenemos cinco empleados de manera indefinida pero a los que no podemos aplicarles un ERTE», explica el director comercial.

En medio de esta situación, la mercantil tiene pedidos paralizados por un volumen de hasta 90.000 euros. «Eso lo necesitábamos para pagar a proveedores, obreros y seguros sociales. Somos una pyme y los pequeños somos los que más ayuda necesitamos», subraya.

Según explica, a final de mes la empresa debe pagar entre 350 y 500 euros por trabajador en concepto de seguros sociales. «De momento no nos van a aplazar estas obligaciones, que ascienden a 9.000 euros», destaca el responsable comercial.

Sin liquidez

La empresa alicantina lleva desde el día 12 sin facturar un euro, lo que les coloca en una batalla contra el tiempo.

«Antes de final de mes necesitamos una solución. Que nos aplacen pagos y que alarguen las pólizas que tenemos en el banco, pero de momento no hay nada. Me imagino que el Estado y los mismos bancos si quieren que los pocos empresarios que quedamos en el calzado resistamos, deben echarnos una mano», apostilla.

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