Iberdrola utiliza una tecnología pionera para trasladar las palas de los aerogeneradores, cada vez más grandes y más pesadas, a sus parques eólicos de difícil acceso. Así ha ocurrido en Mikronoros, ya en operación en una zona montañosa de Grecia, casi en la frontera con Bulgaria, y en Askio III, un parque que Iberdrola construye cerca de la ciudad de Kozani, en Macedonia Occidental. Gracias a la tecnología blade lifter, a través de un elevador hidráulico se levantan las palas verticalmente hasta alcanzar una inclinación de unos 65 grados e incluso se giran para evitar el efecto vela del viento. De esta manera, se pueden trasladar por carreteras estrechas con curvas cerradas y por núcleos urbanos, lo que permite reducir el impacto medioambiental de su traslado.
El transporte se lleva a cabo mediante un tráiler con al menos una decena de ejes. Detrás de la cabeza tractora se incorpora el mecanismo de elevación que permite tanto voltear la pala como alzarla en el plano vertical, siempre fijando su base. La elevación e inclinación de la pala se lleva a cabo en los tramos del trayecto más complicados para salvar los obstáculos del camino. Un operario especializado controla el proceso para poder reaccionar ante imprevistos e incluso parar con rachas de viento de más de 10 o 12 metros por segundo. En lugar de construir caminos especiales, Iberdrola apuesta por métodos innovadores para construir parques eólicos y seguir produciendo energía renovable no contaminante.