El 'keynesianismo cañí' de Zapatero, el confuso predicador Krugman y el tonto útil de Alfredo

Cuando Merkel se cansó del chiquilicuatre del talante prefabricado

Merkel le dio un ultimátum a ZP en 2011: "O pide usted el Rescate o convoca elecciones anticipadas"

De las 17 ocasiones en las que Ángela Merkel le pidió a Zapatero que solicitara el rescate, como reconoce el ex presidente en privado, hubo una, supuestamente la decimoséptima, en la que la dama de hierro teutónica le dio un ultimátum a ZP:

¡O pide usted el rescate o convoca elecciones!

La paciencia de la Canciller alemana se había agotado. El chiquilicuatre del talante prefabricado y el talento absolutamente descartado, no podía seguir riéndose de Europa y acudiendo a Bruselas a contar flagrantes mentiras intercaladas entre sibilinas verdades a medias. En las cumbres, en las reuniones del Ecofin, el ‘trilero’ de La Moncloa y su aventajada alumna, Elena Salgado, practicaban una y otra vez el timo de la estampita, emulaban las chapuzas de Tony Leblanc y Concha Velasco en ‘Los que tocan el piano’ y resucitaban ante el continente la célebre picaresca nacional que convirtió todo un siglo de hambre, de penurias, de dramas humanos de puertas de casa para adentro, en el Siglo de Oro de nuestra literatura.

LA FUNESTA PICARESCA GENUINAMENTE ESPAÑOLA

Que en España pueda hacer gracia un presidente mentiroso, haciendo durante siete años de pícaro Lazarillo del Tormes para un pueblo de 47 millones de ciegos, puede formar parte de la idiosincrasia de este Estado al suroeste de Europa. Pero en Berlín resulta sacrílego. En los países nórdicos es inaudito. Y en la cultura calvinista, en general, que es la placenta en la que se mueven los dichosos mercados, hace saltar todas las alarmas.

A España le había costado siglos de guerras carlistas, de centenares de intentos de golpes de Estado, caballos de Pavía, movidas cantonales, semanas trágicas, revueltas mineras, repúblicas, guerras fratricidas, dictaduras, transiciones, pactos de La Moncloa, llegar a hacerse un hueco en una Europa que nos daba por un caso perdido. Éramos un pedazo del tercer mundo, que se había colado accidentalmente en la geografía del Viejo Continente, y hasta que nos invitaron a entrar en la OTAN, en la CEE y en el selecto club privado del euro, al norte de los Pirineos sólo interesaba nuestro paradisiaco paisaje, nuestro sol, nuestras playas y los precios irrisorios de nuestra telaraña turística.

Siete años de ZP nos han dejado en el punto de partida. Es la gran aportación del chico de la ceja a la historia de España. De nuevo somos un país de camareros, de cocineros, de chiringuitos, de cambia-sábanas de hotel, de barmans, de botones, de agentes de viajes, de guías, rezándole al sol y conjurando a la lluvia para alcanzar el 70 o el 80% de ocupación. Nuestros jóvenes cerebros más preparados se largan con sus neuronas a otra parte; los cerebros en proceso de formación tienen ya las maletas hechas antes de recibir el título; la banca no inyecta euros en la sociedad, sólo se los pide a Europa, avalada por un Gobierno que ordeña implacablemente a su pueblo; las paradigmáticas empresas del IBEX 35 son decadentes gigantes con pies de barro; las multinacionales instaladas en nuestro territorio deshojan todas las mañanas la margarita de la deslocalización y España, en su conjunto, con sus casi seis millones de parados, su deuda, su déficit y esa ecuación dramática de16 millones de empleados por 16 millones de población pasiva, es un Estado miembro de cartón piedra.

EL KEYNESIANISMO CAÑÍ DE ZPE COSTÓ MEDIO MILLÓN DE EUROS

A primeros de junio de 2012, ZP le confesaba a la cadena Al Jazeera que «Si hubiésemos ahorrado más y tomado prestado menos del exterior, habríamos sufrido menos». El ‘Ex’ hacía examen de conciencia y se lamentaba de que hubiéramos gastado más de lo que ganábamos. Pero ¿saben ustedes cuánto más?

  • En 2007 Zapatero dilapidó 20 mil millones de superávit.
  • En 2008 se marcó 45 mil millones de déficit.
  • En 2009 logró su record personal con 117 mil millones de desajuste.
  • En 2010 tuvo algo más de recato y rebajó su fiebre deficitaria hasta sólo 98 mil millones de euros.
  • En 2011, con España en caída libre aún tuvo los santos huevos de gastarse 60 mil millones más de lo que iba a ingresar.

Los expertos calculan que las alegrías electoralistas del ex presidente le costaron a España medio billón de euros, que han dejado hipotecadas a cuatro generaciones de españoles. El ‘presi guay’ de las ayudas a la compra de automóviles, a la adquisición de vivienda, al alquiler de los jóvenes, el cheque-bebé, los estímulos a la contratación de las Pymes, la grandilocuente Ley de Dependencia hueca, el Estado de Bienestar con respiración asistida, el maná con cargo al debe nacional, las ayudas al cine y la cultura, que hacían las delicias de Almodóvar, comediantes de teatro y cantamañanas, y un Plan E de carriles-bici, piscinas, auditorios, maquillajes de calles, gilipolleces electoreras que crearon empleo precario y foráneo y dejaron las cuentas del Estado temblando con otro agujero de 50 mil millones de euros, le había dado la puntilla a España. La había condenado a un poco de pan para hoy y hambre para varias décadas.

Es cuando Ángela Merkel le da el jaque mate:

O pide usted el rescate o convoca elecciones.

ZP: EL RESCATE A RAJOY Y UN PSOE TOCANDO FONDO A RUBALCABA

Es cuando, en un último acto de servicio a su ego, que vendió como acto de servicio a su partido, prefiere dejarle el marrón del rescate a Mariano Rajoy, su sucesor in péctore, como sentenciaban todas las encuestas. Cuando comete la cobardía, el acto antipatriótico de ocultarle las verdaderas cuentas a Europa, a los españoles, y salir huyendo por la puerta de atrás de una derrota electoral anunciada, que ni siquiera figurará en su biografía, sino en la biografía del tonto útil que tenía más a mano: ese eterno segundón y acomplejado Alfredo Pérez Rubalcaba, que aceptó el testigo del PSOE en un último intento de elevar su autoestima.

Zapatero había inventado la modalidad cañí del keynesianismo. La inyección masiva de dinero público prestado a la sociedad española, con una singular característica: que en vez de estimular el crecimiento ha promocionado ERE masivos, un índice de paro tercermundista, un viaje colectivo, en algunos casos sin retorno, a la pobreza, y una Sanidad, una Educación, unos servicios sociales, un Estado de Bienestar, que intenta mantener el Gobierno Rajoy con vida, en la Unidad de Cuidados Intensivos y con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida agudo, detectado con excesivo retraso.

KRUGMAN: UN NOBEL ASESOR DE ZAPATERO, CON EL CULO AL AIRE

Alguien debería explicarle a Paul Krugman, a su EL País de papel periódico, a su ferviente admirador Pérez Rubalcaba, que aquí ya se ha aplicado el Keynesianismo a la española, con los funestos resultados por todos conocidos. Que Spain is diferent, su socialismo, su centro-derecha, su sindicalismo, su patronal y su pueblo is diferent, y que si los discípulos de Keynes hubiesen aplicado exclusivamente aquí las teorías de su maestro, ni Samuelson, ni el propio Krugman habrían ganado el premio Nobel.

Aquí, Mister Krugman, se topa uno con un Zapatero y te hace un pan con unas hostias. Te destroza cualquier teoría económica del crecimiento o de la austeridad. Mucho electoralismo disfrazado de Keynesianismo, y han dejado España convertida en Liliput, en un país con 47 millones de pigmeos, que ya no se sabe si están esperando a los «hombres de negro» que exorciza todas las mañanas Montoro, o al inescrutable Godot de Samuel Beckett al que se encomiendan todas las noches.

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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