Ser la ciudad más sostenible de España es una tarjeta de visita impecable para que Madrid convenza al COI

¿Realmente le merece la pena a Madrid organizar los Juegos 2020 viendo la experiencia de Londres 2012?

Negocio redondo para la ciudad: por cada euro invertido, retornan cuatro

¿Realmente le merece la pena a Madrid organizar los Juegos 2020 viendo la experiencia de Londres 2012?
Rafa Nadal y Madrid 2020. UO

Los Juegos de Londres terminaron costando 8.900 millones de libras, casi cuatro veces más de los 2.400 estimados en 2005, cuando se impuso su candidatura

Muchos españoles dan por supuesto que organizar unos Juegos Olímpicos es bueno para el deporte pero se preguntan si también lo es para la economía y los negocios.

Con el número de desempleados cayendo únicamente en 31 personas en agosto 2013, España está sintiendo la presión económica.

Para la inmensa mayoría de la sociedad existe la falsa creencia de que poner en marcha unos JJOO supone un gran esfuerzo inversor en instalaciones deportivas.

Dicho esto y como subraya Miguel Angel Gaviria en ‘El Economista’, nada más lejos de la realidad.

Estas infraestructuras suponen apenas entre el 10 o el 20 por ciento de los costes totales, mientras que el restante 80 o 90 por ciento se dedica a modernizar los servicios y las capacidades de la ciudad.

Así lo asegura Francisco Rincón, Responsable de Estrategia Corporativa de Siemens One. No sólo se trata de construir estadios.

«Dejando aparte lo que puede significar de boom inmobiliario, en un país al que se le encarga organizar un evento de estas características hay que invertir en nuevas carreteras, sistemas de control de tráfico, aeropuertos, estaciones de metro, sistemas de seguridad e incluso nuevas centrales de energía».

La multinacional alemana es una de las empresas que más experiencia tiene en este tipo de eventos. No en vano, Siemens ha puesto en marcha para la pasada Copa Confederaciones y los próximos Juegos Olímpicos -ambos eventos en Brasil- un plan para que se asegure la sostenibilidad y eficiencia energética en el país.

«En el caso de Madrid, si la ciudad es elegida, ya tenemos oportunidades de negocio que podrían ser muy atractivas».

El ejecutivo de la compañía alemana con más de cien años de historia en España asegura que «por cada euro invertido en estos eventos existe un retorno mínimo de cuatro euros para la ciudad».

Parte con ventaja

Rincón también recuerda que en el terreno de la sostenibilidad, Madrid ha hecho una parte muy importante de sus deberes y parte con clara ventaja respecto a las otras dos candidatas: Estambul y Tokio.

Prueba de ello es que la capital de España ha logrado la mejor puntuación en el informe Ciudades Españolas Sostenibles que Siemens presentó en la primera mitad del año.

Sobre una puntuación de 1.000, en la que Madrid parte de esa cifra tope, la capital de España supera claramente en el ranking a otros enclaves como Vitoria, Bilbao, Barcelona y Pamplona, gracias a su regularidad en la mayoría de los aspectos clave para la sostenibilidad de una gran ciudad: emisiones, energía, negocio residencial, movilidad, generación y gestión de residuos, agua y calidad del aire.

Sólo en el aspecto energético, la buena gestión de las instalaciones de unos JJOO podría suponer un ahorro en este concepto de más del 30 por ciento, con lo que ello supone para el presupuesto del evento.

Pero ahí muchos más aspectos, como es el caso de la instalación de centros de gestión inteligentes para coordinar todas las necesidades de una celebración deportiva que dura cerca de un mes.

«Gracias a estos centros de gestión inteligentes, que ya se han puesto en marcha en anteriores eventos como los JJOO de Londres, se pueden resolver en el instante problemas de tráfico o de suministro de energía».

Así, si una línea de metro se bloquea, se puede poner en marcha al momento un dispositivo para desviar el tráfico a un medio de transporte alternativo como el autobús y asegurar la movilidad del público.

Algo parecido ocurre con la energía. Si falla una estación de suministro, un sistema centralizado de estas características puede automáticamente redistribuir la energía para alimentar cualquier punto con déficit de energía.

Es lo que a Siemens les gusta denominar «tecnología invisible«. Nadie la ve, pero está ahí al servicio de la ciudad.

La compañía alemana también es especialista en el software de gestión para emitir las entradas que dan acceso a todas las competiciones del evento. De hecho, Siemens ya la ha aplicado en la Copa Confederaciones con éxito.

También se pondrá en marcha en el Mundial de Fútbol Brasil 2014 que se celebrará este verano y será un sistema que se deberá de replicar en Madrid si el COI da la buena noticia que lleva esperado el deporte español casi una década.

Rincón recuerda que gracias a ello el Estadio Garrincha, uno en los que se celebró el evento deportivo, ha obtenido la mayor certificación mundial que se concede en el terreno de la sostenibilidad y que se denomina Leed Platinum.

Ser la ciudad más sostenible de España es una tarjeta de visita impecable para que Madrid convenza al COI, aunque tener la capacidad de evolucionar aún más debe ser otra razón que convenza hoy a los miembros del jurado.

EL PREOCUPANTE PRECEDENTE DE LONDRES

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 dibujan un panorama mixto, ya que las empresas internacionales, como el gigante de la construcción Balfour Beatty, lograron millones del euros por ser los principales contratistas de las Olimpiadas, mientras que las pequeñas empresas se quedaron en la sombra.

Una encuesta realizada por la firma de investigación BDRC Consultancy mostró que únicamente el 4% de las pequeñas y medianas empresas de Reino Unido lograron obtener contratos Olímpicos. El impulso olímpico que consiguieron las empresas de fuera de Londres fue aún más débil.

El coste de la celebración de los Juegos Olímpicos para un proyecto de este tamaño va a ser, inevitablemente, mayor del presupuestado.

Los Juegos de Londres terminaron costando 8.900 millones de libras, casi cuatro veces más de los 2.400 estimados en 2005, cuando se impuso su candidatura.

Madrid está ofreciendo una sede por un precio de «bajo presupuesto» de 3.400 millones de libras.

Víctor Mathenson, profesor de economía en la Holy Cross University, en Massachusetts, en declaraciones de The Huffington:

«Casi todos los economistas académicos que no tienen relación con el Comité Olímpico Internacional coinciden en que los Juegos son eventos muy costosos y que las ciudades apenas tienen posibilidades de recuperar esos gastos.»

Los cálculos del Gobierno británico indican que los Juegos generaron cerca de 10.000 millones de libras en beneficios, con 2.500 millones en inversión privada, que contribuyeron a crear 31.000 nuevos puestos de trabajo.

Muchos de los beneficios se perciben en Londres, especialmente en la zona este. Allí se encuentra el estadio olímpico y se construirá la mayor pista de esquí de Europa. Además se trasladará el equipo de fútbol West Ham.

La regeneración de esa zona es uno de los escasos beneficios olímpicos que han vendido los políticos. De hecho, el exalcalde de Londres, Ken Livingstone, admitió que esa era la única razón por la que apostó por Londres para acoger los Juegos.

Livingstone:

«Apuesto por los Juegos porque es la única manera de conseguir miles de millones de libras del Gobierno para desarrollar la zona, limpiar el suelo, construir infraestructuras y viviendas. Es la única posibilidad para conseguir que invierta dinero en un área que se ha descuidado durante 30 años.»

Su plan funcionó a la perfección. Su sucesor como alcalde, Boris Johnson, se jactó de que el Parque Olímpico impulsó la construcción de 11.000 nuevas viviendas y creó 10.000 puestos de trabajo en los planes de la regeneración urbana.

Sin embargo, miles de puestos de trabajo fueron temporales –sólo para los Juegos– mientras que otros proyectos, como el centro comercial Westfield, iban a construirse de todas formas, aunque más lentamente.

LOS PEQUEÑOS, AL MARGEN

«No hay un interés nacional para acoger los Juegos, pero puede ser interesante optar a ello», dice Andrew Rose, profesor de la Universidad de California y que en 2009 escribió un artículo sobre los beneficios económicos de la celebración de unos Juegos Olímpicos.

Las pequeñas empresas de fuera de Londres y el sureste del país tuvieron dificultades para sentir el impulso olímpico, un hecho incómodo del que Johnson no estaría muy dispuesto a hablar.

Mike Cherry, de la Federación de Pequeñas Empresas del Reino Unido:

«Fuera, en las pequeñas regiones, el efecto de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos para las pequeñas empresas no se materializó tanto como se esperaba. Algunos negocios se beneficiaron sin duda de los Juegos con muy buenos contratos, pero para otros eso simplemente no ocurrió».

No todos los contratos olímpicos fueron a empresas británicas. Menos de una décima parte de los productos olímpicos de Londres se hicieron en Gran Bretaña, incluyendo las tazas de té con la bandera británica, juguetes y paños de cocina.

Incluso las empresas británicas que lograron contratos olímpicos vieron limitados sus beneficios. Según la Federación de Pequeñas Empresas del Reino Unido, sólo el 55% de las empresas consultadas experimentaron algún crecimiento.

El 95% de las empresas dijo que el efecto olímpico no las ayudó a acceder a nuevos mercados de exportación, como empresas centradas en el mercado interno.

Un pequeño empresario resumió su estado de ánimo:

«Ha sido el evento deportivo más fantástico en el que he estado y es algo que nunca olvidaré, pero nunca va a ser de mucha utilidad para las pequeñas empresas a menos que tengas buenos contactos».

Con los españoles a la espera de saber ver si Madrid será sede de los Juegos Olímpicos de 2020, Londres demuestra que esta fiesta fastuosa puede darle vida a la capital, pero no deben esperar que los efectos benéficos se sientan en el resto del país.

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