En 'Kelisto.es' toman como referencia a a las cinco grandes entidades del país en cada una de estas operativas

¿Es mejor la banca online que la tradicional a la hora de tener una cuenta corriente?

La duda surge sobre si los usuarios la prefieren por comodidad o porque ofrece productos más ventajosos

¿Es mejor la banca online que la tradicional a la hora de tener una cuenta corriente?
Dinero. PD.

La penetración de la banca online en España se ha triplicado en la última década.

La duda surge sobre si los usuarios la prefieren por comodidad o porque ofrece productos más ventajosos. En Kelisto comparan las condiciones de las cuentas corrientes de las entidades digitales y tradicionales para ofrecerte un veredicto.

En los últimos 10 años, la banca online ha registrado un crecimiento imparable. En 2003, solo un 10% de los españoles era cliente de una entidad digital, según datos de Eurostat.

Diez años después, la tasa se ha multiplicado por tres (hasta el 33%), aunque todavía permanece lejos de la media europea (42%) y muy por debajo de las cifras que se registran en países como Dinamarca (82%), Estonia (73%) o Luxemburgo (63%).

La penetración es aún mayor entre quienes usan habitualmente la Red.

DATOS

Según datos de ING Direct, el 44% de los internautas españoles usa la banca online, lo que sitúa a nuestro país en segunda posición del ranking europeo, solo por detrás de Turquía, con un 49%.

Entre los motivos que animan a los usuarios a optar por la banca digital están la posibilidad de consultar sus cuentas con mayor frecuencia (84%) y que tienen un mayor control sobre el gasto (73%).

Eso sí, los detractores de esta operativa argumentan que no la utilizan, o bien porque no disponen de un «smartphone» o tableta para poder hacerlo (37%) o porque les preocupa la falta de seguridad (33%).

Ahora bien, ¿qué sucede con los productos que ofertan las entidades que operan por Internet? ¿Son más ventajosos que los de la banca tradicional?

Para comprobarlo, en Kelisto hemos analizado las condiciones que unos y otros ofrecen a sus clientes por contratar una cuenta corriente, uno de los productos básicos de cualquier cliente financiero y por el que los españoles pagamos, de media, 178 euros al año, según datos de la Comisión Europea.

Para examinar lo que unos y otros ofertan, hemos tomado como referencia a las cinco grandes entidades del país en cada una de estas operativas y hemos analizado con lupa las ventajas de sus cuentas corrientes: las comisiones que cobran por administración y mantenimiento, si ofrecen una tarjeta de débito gratuita, si cuentan con transferencias ilimitadas gratis y si exigen vinculación por disfrutar de alguna de estas ventajas, siempre que no se trate de la domiciliación de la nómina (en este caso, ya hablaríamos de un producto distinto).

El resultado es contundente: las banca online logra una nota media de 3,6 puntos sobre cuatro y la tradicional se queda en un 0,6.

Mejor política de comisiones

La política de comisiones es una de las grandes bazas de los bancos digitales. De las cinco entidades analizadas ninguna cobra comisión por mantenimiento y administración, y todas ofrecen transferencias ilimitadas gratis.

En el caso de Openbank, además, no solo permite que esos traspasos de dinero sin coste se realicen en euros, que suele ser lo habitual: tampoco cobra si la operación se efectúa en coronas suecas o en leus rumanos.

El panorama cambia drásticamente en las cuentas corrientes de la banca tradicional. Salvo BBVA, el resto sí aplica un coste en concepto de mantenimiento -desde los 40 euros al año de Bankia, hasta los 60 de Banco Sabadell- y muchas también lo hacen por administración (Santander y La Caixa cobran 0,60 euros por apunte).

En el caso de las transferencias, sucede lo mismo: todas (salvo BBVA) cobran un porcentaje de la cantidad traspasada -desde el 0,30% de Sabadell al 0,40% de Santander y La Caixa- sujeto a un mínimo que oscila entre los 3,50 euros de Bankia y los 4,50 euros de Sabadell.

Por lo que respecta a los medios de pago, la situación es muy similar. Todas las cuentas corrientes de las entidades online ofrecen a sus clientes una tarjeta de débito sin coste.

Por el contrario, solo una de las ofertas de las tradicionales (BBVA) ofrece tarjetas gratuitas: entre los demás, el banco que cobra la menor cuota anual es Bankia (19 euros), mientras que el Santander tiene los costes más caros (28 euros).

La mitad de las ofertas sin comisiones exigen cierta vinculación. En cambio, el panorama está algo más igualado si nos fijamos en lo que piden los bancos para disfrutar de estas ventajas. Entre las entidades online, solo tres no piden a sus clientes nada a cambio: Openbank, Unoe y Bancopopular-e. Sin embargo, Oficinadirecta.com e ING Direct exigen que se domicilien ingresos mensuales (600 euros en el caso del banco naranja, que también ofrece como opción que se mantenga un saldo de 2.000 euros en la cuenta).

En la banca tradicional, sucede algo similar: la única entidad que exime a sus clientes del pago de comisiones (BBVA) exige que, a cambio, se domicilien ingresos mensuales por valor de 600 euros y, o bien se mantengan cinco recibos domiciliados, o se disponga de una tarjeta activa.

«En un mercado tan dinámico como el actual, es posible que nos encontremos con ofertas atractivas, tanto en entidades online como tradicionales. Lo esencial antes de decidirnos por una cuenta corriente -además de sopesar si nos resulta cómoda la operativa digital o preferimos la de toda la vida, a través de sucursales- es analizar las comisiones que nos van a cobrar por conceptos básicos, como el mantenimiento, la administración o las transferencias.

Es también interesante comprobar si, además, el banco nos ofrece medios de pago sin coste, como las tarjetas de débito sin cuota anual» explica la portavoz de Finanzas personales de Kelisto.es, Estefanía González.

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