Teme que el nuevo Gobierno no continúe con la senda reformista

El FMI señala a España como país de «riesgo» si se relajan los ajustes

Tras el toque de atención de Bruselas, el FMI sugiere que la mejora económica actual se debe en gran parte a las condiciones externas favorables

El FMI señala a España como país de "riesgo" si se relajan los ajustes
Christine Lagarde. FMI

La deuda y el paro ilustran el largo recorrido pendiente para España

El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha confiado sus posibilidades de reelección a la recuperación económica. A la espera del veredicto de los españoles el 20-D, los organismos internacionales no le han dado la bendición que buscaba.

Tras el toque de atención de la Comisión Europea, el FMI sugiere que la mejora económica actual se debe en gran parte a las condiciones externas favorables.

Explica Jorge Valero en ‘El Economista‘ este 15 de diciembre de 2014, que el ritmo de las reformas se ha frenado «mucho» en la segunda mitad de la legislatura, señaló un alto funcionario del fondo a elEconomista en condición de anonimato.

Tanto es así que el FMI considera a España como ejemplo de país donde el escenario político se convierte en un «riesgo» por la pérdida de interés por continuar con los ajustes.

Los altos funcionarios del fondo están al tanto de las últimas encuestas en España. Por eso miran con cierta preocupación el ecosistema preelectoral, ya que temen que las urnas puedan traer un Gobierno con poco apetito para continuar con la empinada senda de las reformas.

Las mismas fuentes subrayan que no quieren ser «demasiado negativas» con España, debido a la visible mejora que ha conseguido en el último periodo, con un crecimiento entre los más altos de Europa y un desempleo que decrece.

La institución predijo en el mes de julio que la economía española sería la que más crecimiento registraría este año entre los países avanzados, con un 3,1%. Sin embargo, aunque el FMI indica que algunas reformas han podido traer beneficios, los altos representantes apuntan a que la recuperación ha cabalgado principalmente sobre las medidas no convencionales del BCE (sobre todo la compra de bonos), la caída de los tipos de interés y el petróleo barato.

La influencia de estos factores externos es tan significativa en el caso de la economía española que desde el fondo se preguntan si en un entorno diferente nuestro país podría haber conseguido registros similares o al menos semejantes.

Entre las recomendaciones que incluyó el fondo el pasado verano para reducir el alto nivel de desempleo en España, una de sus principales preocupaciones, se incluye la reducción de impuestos para la contratación de las personas menos cualificadas, mejorar las políticas activas de empleo y los servicios de colocación, o la llamada a la moderación salariar en las empresas.

Las dudas del fondo sobre la verdadera magnitud del ajuste español se suman a los avisos que lleva dando la Comisión Europea a Madrid en estas últimas semanas, ya fuera con ocasión de su veredicto sobre el presupuesto español para 2016, su informe sobre los indicadores macroeconómicos o la última revisión tras el rescate al sector financiero.

Bruselas y Washington apuntan a la misma raíz: España no ha realizado el suficiente esfuerzo estructural en los ajustes y reformas, lo que al final se ha reflejado en un endeudamiento que no para de subir, un desempleo aún en niveles estratosféricos y un racimo de desequilibrios macroeconómicos que ilustran el largo recorrido que le queda a la economía española para sanearse, más allá de la cifra de crecimiento actual.

El caso español ejemplifica el agotamiento reformador que el FMI también detecta en otros socios europeos, y que es uno de los principales riesgos que detecta para la UE en el horizonte. Los expertos del fondo también ponen la mirada en Portugal, donde la coalición de izquierdas ha indicado que deshará algunas de las reformas aplicadas por el Gobierno conservador de Pedro Passos Coelho.

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