RADIOGRAFÍA DE LA DESPOBLACIÓN EN ESPAÑA

El noroeste de España envejece y se vacía mientras los jóvenes huyen a Madrid por trabajo

Asturias y Galicia llevan casi tres décadas con crecimiento vegetativo negativo continuado

Madrid fue la comunidad que más creció, empujada por su tirón laboral y siete provincias registraron menos de dos nacimientos diarios en el primer semestre

En la primera mitad del año, en la provincia de Soria nacieron menos de 300 niños, es decir, ni siquiera dos cada día.

Esto no es una novedad: hace siete años que en Soria no nacen dos niños cada día. La novedad es que cada vez hay más ‘sorias’.

Además de la provincia castellana, otras seis provincias (Teruel, Zamora, Ávila, Palencia, Segovia y Cuenca), además de las dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla) se quedaron por debajo de los dos nacimientos diarios.

Como recoge Inés Calderón en ‘El Economista’ este 15 de diciembre de 2017, la caída de los nacimientos, del 6,3% interanual, ha provocado que en la primera mitad del año España registrase un crecimiento vegetativo de la población negativo, al perder 32.132 personas.

Sólo Madrid, Baleares, Canarias y Murcia, además de Ceuta y Melilla, lograron tener más nacimientos que defunciones, lo que significó que algunas comunidades que históricamente tenían crecimiento vegetativo, como Andalucía o Cataluña, dejaron de tenerlo.

Habrá que esperar a los próximos años para ver si España ha empezado a perder su reserva demográfica o es una crisis coyuntural.

Donde la crisis no sólo no es coyuntural, sino que a estas alturas ya parece difícil de resolver es en la zona noroeste. Asturias acumula 32 años y medio de crecimiento vegetativo negativo continuado y Galicia lleva desde 1986 registrando cada año más muertes que nacimientos.

Tres décadas después de empezarse su crisis demográfica, Galicia registraba los peores datos de España, con un crecimiento negativo de más de 7.000 personas, y Asturias se situaba en el tercer peor lugar, con un saldo vegetativo negativo de 3.828 personas.

Castilla y León, a la cabeza de la despoblación

La segunda plaza es para la tercera comunidad con una crisis demográfica histórica: Castilla y León. La comunidad lleva desde 1998, casi 20 años, con saldo vegetativo negativo de forma continuada y en el primer semestre del año perdió otros 6.131 habitantes.

De las seis provincias que no llegaron a los dos nacimientos diarios, cuatro son castellanoleonesas.

Aunque el resto de comunidades no están al nivel de estas tres, la despoblación empieza a afectar también a otras zonas del interior de España. Aragón lleva desde 2009 con saldo vegetativo negativo y el País Vasco vive su quinto ejercicio consecutivo de merma de población sin contar con la inmigración.

Madrid, la autonomía que más crece

Frente a todas ellas, Madrid parece haber emergido como la comunidad con mejores perspectivas demográficas. Según el INE, registró un crecimiento vegetativo de más de 8.000 habitantes en el primer semestre del año y se ha convertido en la esperanza demográfica de España.

Si no sólo tenemos en cuenta los movimientos vegetativos sino también las migraciones, el resultado cambia, aunque no las comunidades con mejores datos: España ganó 21.021 habitantes durante la primera mitad del año y su población se situó en 46.549.045 habitantes a 1 de julio de 2017.

Pero este crecimiento poblacional se concentró únicamente en Madrid (+29.599), Cataluña (12.673), Baleares (9.629) y Canarias (9.366). También Murcia, País Vasco y Navarra ganaron alrededor de 1.000 habitantes cada una. Por el contrario, Castilla y León se situó a la cabeza de la pérdida de población, al registrar 12.076 habitantes menos.

La buena marcha laboral empuja a Madrid

Una de las claves es que Madrid está atrayendo a buena parte de los jóvenes que cambian de comunidad por motivos laborales. Según los datos de Hacienda, de los 128.237 asalariados que cambiaron de comunidad autónoma en 2016, el 30%, más de 39.000 tuvieron como destino Madrid.

Las cifras son similares a las del año anterior, lo que hace pensar que se ha convertido en el principal foco de empleo del país. El saldo entre los que fueron a Madrid procedentes de otra comunidad y los que se marcharon de la capital es el mejor de todas las autonomías en 2016, al ganar 18.000 asalariados.

Además de Madrid, sólo otras cuatro comunidades ganaron asalariados procedentes de otras CCAA: Cataluña, Baleares, Canarias y Murcia.

Por el contrario, Andalucía, que tuvo más de 8.000 bajas y las dos Castillas fueron las que peor saldo de asalariados registraron, al perder más de 5.000 y 4.000 ocupados, respectivamente.

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