Economía
Ana Botín, presidenta del Banco Santander. EP

La gota que ha colmado el vaso es el evidente plagio perpetrado por el socialista Pedro Sánchez y que su bodrio recibiera un 'cum laude' otorgado por un tribunal de amiguetes (Carlos Herrera: "La tesis de Sánchez es un bodrio, un churrete... Y está escrita por turiferarios").

A eso se suman las irregularidades de los másters cursados por políticos como Cristina Cifuenteso Carmen Montón, todo lo cual ha colocado a las universidades españolas en una situación más que delicada ('La Tesis de Sánchez': Un miembro del tribunal y la jefa de su doctorado escribieron un capítulo con el plagiario).

Los últimos en expresar su preocupación acerca de la crisis que vive la Universidad como estamento han sido Ana Botín, presidenta del Banco Santander, y Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, quienes participaron en el acto que clausuraba la presentación del Informe CYD sobre la situación de la universidad española (Twitter arde con la desvergonzada lista de amiguetes enchufados por Sánchez en puestos de postín).

En el evento, celebrado en la Casa de América, ambos pidieron transparencia y "más y mejor gobernanza" en las instituciones universitarias.El astronauta con cuidado, por temor a dejar con el trasero al aire a su jefe, el plagiario Sánchez ('Tesis Doctoral': El grupo de amiguetes que dio el cum laude a Pedro Sánchez).

Botín, concretamente, pidió "reforzar la autonomía universitaria, con rendición de cuentas y con supervisión", y se mostró afín a otorgar "más libertad y espacio de gestión" a los centros.

Duque anunció que pretende impulsar una nueva ley de universidades y realizar una reforma universitaria que prevalezca "a largo plazo", es decir, que "sea válida independientemente de quién esté en el Gobierno en las próximas décadas". Del presidente del Gobierno y sus trampas, ni mención.

El antiguo astronauta y ahora ministro pidió "consenso" en los grupos parlamentarios, aunque es consciente de que "la reforma integral del sistema universitario sea compleja".

La presidenta del Santander, en cambio, reclamó medidas certeras, ya que promover ahora una reforma integral sería complejo de definir, de articular y de implementar".

Ana Botín subrayó los puntos fuertes de las universidades españolas:

"Tenemos una Universidad que aporta valor, valores y crecimiento a la economía española. Tenemos una Universidad que quiere ser más europea, más global, y que, para ello, está dispuesta a cambiar sus métodos académicos, su organización y su gobernanza".

La presidenta de la entidad financiera no es ajena a las últimas irregularidades detectadas en los másters de Cifuentes o Montón, entre otros, y sabe que el sistema universitario tiene puntos débiles:

"También tenemos problemas. Algunos de ellos requieren solventar obstáculos que no son solo externos, sino también en algunos casos internos".

Botín se apoyó en un dato clave para entender el mal momento que atraviesa la sociedad española:

"Más de un tercio de los titulados españoles estaban en 2016 desempeñando un trabajo de menor cualificación que para aquél que están preparados. Un dato que nos pone a la cola de Europa".

Eso sí, se mostró optimista con el futuro:

"Estoy convencida de que podemos mejorarlo".

Estas palabras se producen una semana después del acuerdo que la propia Botín firmó con Pedro Duque y Roberto Fernández, presidente de Crue Universidades Españolas, para poner en marcha las Becas Santander Erasmus y facilitar la movilidad internacional de universitarios españoles.

En esta primera edición, Santander invertirá cerca de 2 millones de euros.