LAS MEMECES DEL INDEPENDENTISMO CATALAN

La economía de Cataluña sigue cayendo un año después del 1-O

Los indicadores de los últimos meses apuntan a una desaceleración de su PIB, que crece a ritmos del 2,5%, lo que deja ya a la comunidad en el vagón de cola en esta fase de expansión

La economía de Cataluña sigue cayendo un año después del 1-O
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En el último año, la economía de Cataluña ha sufrido una desaceleración de un punto porcentual, tras pasar de crecer al 3,5% al 2,5%.

Esta ralentización ha provocado que Cataluña haya pasado de ser una de las comunidades que más rápido crecían antes del 1-O a situarse a la cola de España. Solo Andalucía, La Rioja, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura, con un crecimiento del 2,4%, van a un menor ritmo que Cataluña.

Han sido precisamente los hoteleros catalanes los que más han advertido durante el último año sobre las consecuencias de la inestabilidad política sobre el turismo, señalando que el deterioro de una marca como Barcelona tiene efectos inmediatos sobre la llegada de visitantes, pero también a medio plazo y largo plazo, especialmente entre el turismo de negocios y de mayor nivel económico.

En este ámbito, el turismo nacional es el que más se ha resentido por la inestabilidad política en Cataluña. Tras crecer un 15,5 por ciento en el segundo trimestre de 2017, empezó a descender un 1,7 por ciento entre julio y septiembre, para pasar a desplomarse un 9,2 por ciento entre octubre y diciembre.

La caída se frenó en el primer trimestre de 2018 (última cifra disponible al cierre de esta edición), cuando los viajeros del resto de comunidades a Cataluña se redujeron un 0,1 por ciento, con lo que el turismo nacional ha encadenado tres trimestres consecutivos de caías en esta comunidad.

El comercio fue otro de los sectores que más notó el impacto del 1-O durante el otoño de 2017.

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