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Brexit: Claves para entender la letra pequeña del ‘divorcio’ entre la UE y Reino Unido

Brexit: Claves para entender la letra pequeña del 'divorcio' entre la UE y Reino Unido
Brexit BBC

Las bolsas europeas han abierto este 15 de noviembre de 2018  en un tímido verde tras la incertidumbre del miércoles por las negociaciones del Brexit entre la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, y su propio Gobierno.

Después de convencer a su gabinete, ahora se abre un nuevo reto para May: convencer al Parlamento, «un objetivo más ambicioso», según señalan los analistas de Bankinter (MC:BKT).

Tal como comentan estos expertos, la líder «tory» ha logrado el respaldo de su gabinete al acuerdo de divorcio con la Unión Europea. El acuerdo debe discutirse ahora en una cumbre extraordinaria europea, que previsiblemente se celebrará el 25 de noviembre y, posteriormente, el documento debe ratificarse en el Parlamento Europeo y en el Parlamento Inglés.

El documento, incluye un plan de emergencia para evitar una frontera dura con Irlanda, una factura de 39.000 millones de libras y el compromiso de respetar los derechos de los ciudadanos.

El principal punto caliente es el mantenimiento de Reino Unido dentro de la unión aduanera europea durante un largo periodo de tiempo, como fórmula para evitar que haya que imponer controles entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

«Esto implica que el Gobierno británico deberá respetar muchas de las normativas de la UE y no podrá firmar tratados comerciales con terceros países durante este periodo. La aprobación del acuerdo por parte del Parlamento Inglés es el paso más ambicioso», añaden en Bankinter.

Además, desde Banca March explican los tres asuntos que han ocupado la mayor parte de la negociación, «que han sido los relativos a derechos de los ciudadanos -se mantendrán los derechos de residencia y seguridad social como hasta ahora-, la factura que deberá asumir Reino Unido tras su salida de la Unión Europea -incluye, entre otros aspectos, la contribución británica al presupuesto comunitario de los dos próximos años a razón de 7.000 millones de euros al año- y el escollo de la frontera de Irlanda del Norte».

«El reto es convencer a los partidarios del Brexit, que consideran que se queda corto, y a los partidarios de permanecer en Europa, que consideran que va demasiado lejos», apuntan en Link Securities.

Así, según añaden desde Banca March, «el acuerdo alcanzado no está exento de riesgos. De la parte británica, el acuerdo se enfrenta ahora al escollo que supone su aprobación en el Parlamento del país, en donde las posturas se encuentran muy divididas.

No se descartan, asimismo, dimisiones en el seno de su Gobierno o la posibilidad de que una parte del grupo parlamentario conservador solicite la apertura de un proceso interno para deponer a Theresa May. En cuanto a la UE, hoy se reunirán Michel Barnier, negociador jefe de la UE y el presidente del Consejo Donald Tusk para valorar los progresos y la posible convocatoria de un Consejo Europeo extraordinario en las próximas semanas que decida sobre dicho acuerdo».

La incertidumbre de si May lograría o no el apoyo de sus ministros generó grandes tensiones en el mercado de divisas, disparándose la volatilidad de la libra esterlina durante la sesión.

Para los expertos de Renta 4 (MC:RTA4):

«aunque ayer el Gabinete de May aprobó el borrador del acuerdo sobre el Brexit, el rechazo entre los euroescépticos apunta a que su aprobación en el Parlamento podría ser complicada. Recordamos que May no tiene mayoría y su partido conservador está dividido. Necesita 320 votos para la mayoría, de un total de 650 del Parlamento, pero de los que solo 639 votan (el resto son el portavoz, sus diputados y siete miembros del Sinn Fein que no votan). Los conservadores podrían darle en torno a 235 votos casi seguros, por lo que necesitaría otros 85».

May se enfrenta así a un reto complicado, pero a la vez uy necesario. Según recuerdan en Renta Markets, «el Fondo Monetario Internacional calcula que un Brexit sin acuerdo podría costar a Reino Unido aproximadamente un 8% del PIB».

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