CARADURAS SIN FRONTERAS

El ‘Space Egg’, sede de la Unión Europea en Bruselas, fue construida por inmigrantes sin derechos ni papeles

El 'Space Egg', sede de la Unión Europea en Bruselas, fue construida por inmigrantes sin derechos ni papeles
El 'Space Egg', la sede de la UE en Bruselas. PD

De vergüenza ajena, porque para colmo nos intentan dar lecciones cada día.

Ahora se descubre que el famoso ‘Space Egg’, sede de Unión Europea en Bruselas, fue construida por trabajadores inmigrantes sin papeles.

En su inauguración, los engolados funcionarios europeos aseguraron emocionados que la construcción simbolizaba todo lo mejor del diseño, la eficiencia y las relaciones laborales.Según publica el diario belga De Standaar, en la obra se empleó mano de obra ilegal y que como no tenían ‘derechos’,  en ocasiones, ni se le pagó.

El edificio del Consejo Europeo en Bruselas es un bloque compuesto con ventanas llegadas de toda la UE que, en el centro, contiene una estructura de vidrio ovoide.

Se inauguró en 2016 y costó más de 350 millones de euros. Cuenta el diario británico The Guardian que el el subcontratista, Group Diamond Services, que se declaró en quiebra en 2015, fue investigado por diversas reclamaciones de trabajadores búlgaros, que no tuvieron ni sueldo.

En su presentación, se decía que simbolizaba todo lo mejor del sindicato. Pero los funcionarios de la UE ahora enfrentan reclamos del periódico belga De Standaard sobre la práctica comercial de los subcontratistas que trabajaron en el proyecto.

Un subcontratista, conocido como Group Diamond Services, que posteriormente se declaró en quiebra en 2015, fue investigado por fiscales después de las reclamaciones de los trabajadores búlgaros, informa el periódico. Los hombres afirmaron haber ido sin paga.
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El caso se cerró en octubre de 2019, debido a ‘insuficientes’  evidencias, pero los reporteros De Standaard han descubierto que, en realidad, los fiscales habían perdido el archivo en algún momento de los cuatro años desde que comenzó la investigación.

Beyhan Dzhelilov, de 43 años, quien era el jefe de un equipo de ocho ruedas de hierro en el proyecto de construcción Europa, dice:

 “Varios miembros del equipo no tenían documentos de residencia belgas. Ninguno de nosotros obtuvo un contrato, no estábamos asegurados ”.

Y ENCIMA CONTAMINADORES

Para colmo, los altos y espléndidamente pagados funcionarios de la UE no sólo hacen frente a esta acusación. También se les tilda de ‘contaminadores desaforados’.

Como explica AutorNacho Alarcón en El Confidencial, eso afecta de forma muy concreta a la espectacular sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo.

Se trata de un edificio moderno, situado cerca de la frontera entre Francia y Alemania, rodeado por un afluente del Rin. Dentro del edificio, lleno de pasarelas y plantas que cuelgan desde el techo, la luz del día pasa sin dificultad a través de las muchas cristaleras con las que cuenta. Se agradece, teniendo en cuenta que las instituciones europeas suelen ser sombrías y no dejan aprovechar el poco sol de Europa central. El único problema de este edificio es que está vacío unos 317 días al año.

El miércoles pasado, el pleno de Estrasburgo votó una resolución con una enorme carga simbólica en la que declara la emergencia climática en la Unión Europea solo unos pocos días antes de que comenzara en Madrid la cumbre del clima, y de que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE tengan que abordar el objetivo de la neutralidad climática para 2050 en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas el próximo 12 y 13 de diciembre.

Pero muchos eurodiputados han señalado que en la lucha para paliar la «emergencia climática» debería empezar por casa y acabar con una anomalía que convierte al Parlamento Europeo en un increíble contaminador.

Y ADEMAS, GASTONES

La Eurocámara cuenta con dos sedes: una en Bruselas, de uso intensivo, y otra en Estrasburgo, donde se celebra cada tres o cuatro semanas (más o menos, una vez al mes) el pleno, el momento más importante para la institución. Entre las dos ciudades hay más de 400 kilómetros, lo que significa que cada poco tiempo el eje de rotación de la UE se moviliza desde la capital comunitaria a la de la región francesa de Alsacia.

Miles de coches, unos cuantos trenes y cientos de vuelos para movilizar a toda una legión de eurodiputados, asesores, asistentes, equipos, funcionarios o corresponsales. Por no hablar del Colegio de Comisarios al completo, que también viaja desde Bruselas a Estrasburgo.

Las semanas en las que hay pleno de Estrasburgo, la mayoría de eurodiputados viaja el lunes desde sus ciudades a la capital de Alsacia en avión. Y una pista: no muchas ciudades tienen conexión directa con la ciudad francesa. De las 28 capitales de la UE, solo Madrid, Lisboa, Bruselas, Copenhague, París y Praga tienen vuelos directos a Estrasburgo.

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