Descarta una recuperación en V d ela maltrecha economía española

El Banco de España vaticina una caída del PIB del 13,6% en 2020

El Ibex 35 sufre más que el resto de Europa: cierra con un descenso del 0,64% y mantiene los 6.800 puntos

El Banco de España vaticina una caída del PIB del 13,6% en 2020

Viene el diluvio. Las bolsas de Europa han cotizado este 20 de abril de 2020 con evidentes dificultades ante la presión a la baja de EEUU desde primera hora.

Los índices empezaban el día con ascensos inferiores al 0,5% que poco a poco se han ido borrando hasta cerrar en positivo. Pero el Ibex 35 no ha logrado salvar la jornada.

El selectivo español cierra la sesión con un descenso del 0,64% hasta los 6.831,5 puntos.

Si se atiende al análisis técnico, las perspectivas siguen siendo poco alentadoras en el inicio de una semana que, de nuevo, estará marcada por las noticias relativas a la pandemia del coronavirus.

Y por si eso fuera poco, según cálculos preliminares del Banco de España, la economía española registrará en 2020 una contracción sin precedentes en la historia reciente, que superará con creces la que se produjo en cualquiera de los años de la crisis financiera global.

En el peor escenario, considerando que el Estado de alarma dure hasta junio y no se alcance  la normalización de la actividad a fin de año, particularmente en las ramas ligadas a hostelería, restauración y ocio, la economía española podría caer hasta un 13,6% en 2020.

UN PRONÓSTICO ESCLOFRIANTE

Faltaba el Banco de España para hacer una estimación del impacto del coronavirus, tras publicación de las previsiones del FMI y los datos catastróficos que se van publicando, como el indicador adelantado de PMI o las cifras de empleo. Lo más probable es que la economía se contraiga entre un 6,6% y un 8,7%, según el Banco de España, pero dependerá de lo que dure el confinamiento de la población.

Si se produjera una normalización de la actividad casi completa después del estado de alarma, el retroceso del PIB sería del 6,6%, pero si la normalización no llega hasta el cuarto trimestre, la caída sería del 8,7%. En el supuesto de que el estado de alarma se alargara hasta las 12 semanas y no se hubiera llegado a la normalización de la actividad a fin de año, particularmente en las ramas ligadas a hostelería, restauración y ocio, la economía española podría caer hasta un 13,6% en 2020.

Este sería el escenario que contempla la institución a partir de una metodología basada en la oferta, con una naturaleza «eminentemente contable», pero que, a su juicio, resulta útil para poder disponer de una estimación verosímil de la magnitud de la crisis.

Utilizando otra metodología distinta, la del Modelo Trimestral del Banco de España (MTBE), el que utiliza habitualmente la institución para la realización de sus proyecciones macroeconómicas y que considera más efectivo en horizontes temporales amplios, la caída del PIB podría situarse este año entre el 6,8% y el 9,5% de media si el confinamiento dura ocho semanas y llegar hasta el 12,4% si el estado de alarma se extiende a 12 semanas.

En concreto, con esta metodología, el PIB retrocedería un 6,8% con un confinamiento de ocho semanas y suponiendo que las medidas puestas en marcha eviten la pérdida duradera de puestos de trabajo y el cierre de empresas, y ahondaría su caída hasta el 9,5% si, durante el estado de alarma ocho semanas, una cierta proporción de empresas no logran evitar que sus problemas de liquidez se conviertan en problemas de solvencia.

En el supuesto de que el confinamiento fuera de 12 semanas y existiera una proporción mayor de empresas que no lograran evitar dificultades de solvencia, el PIB podría contraerse hasta un 12,4% este año.

En cada uno de los tres escenarios el nivel del PIB del final de 2020 sería inferior al que se preveía en las proyecciones de diciembre de 2019 en 8,5 puntos, 10,4 puntos y 12,5 puntos.

La contracción será del 4,7% en el primer trimestre

El Banco de España hace además una proyección sobre el PIB del primer trimestre, que se vio afectado solamente durante la última quincena por la declaración del estado de alarma. La institución estima que la economía española retrocedió un 4,7% entre enero y marzo, aunque subraya que esta cifra debe interpretarse «con grandes dosis de cautela», pues se ha calculado a partir de suponer una proporción determinada de descenso de actividad en cada rama.

El aumento del número de semanas de confinamiento en el segundo trimestre llevaría a una intensificación del ritmo de caída intertrimestral del PIB en ese período, cuya magnitud variaría según el escenario considerado.

Queda descartada la recuperación en V: hasta 2022 no se volverá a los niveles de PIB y empleo previo
El Banco de España insiste, en cualquier caso, en la naturaleza provisional de estos cálculos, que serán sometidos a una revisión continuada en los próximos meses, a medida que se vaya disponiendo de nueva información.

«La perturbación sufrida por la economía española es, como en el caso de otros países, de una notable severidad, aunque subsiste una gran incertidumbre acerca del impacto concreto sobre el crecimiento del PIB en 2020, que depende de factores como la duración del confinamiento, las características de la transición hacia la normalidad y el éxito de las políticas económicas en limitar la persistencia de los efectos sobre la actividad y el empleo, esperándose en todo caso un repunte desde la segunda mitad del año, dando pie a una recuperación notable en 2021», apunta el Banco de España.

De hecho, con el modelo de simulación del MTBE, la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos calcula que el PIB crecerá en 2021 entre un 5,5% y un 8,5%, dependiendo de la duración final del confinamiento y de si las medidas adoptadas lograron contener la pérdida de empleos y empresas y los problemas de solvencia de éstas.

LA MADRE DE TODAS LAS RECESIONES

En todo caso, la institución precisa que, de cara a 2021, cabe esperar que la economía española recupere una parte significativa, pero no completa, del flujo de actividad y empleo que se esperaba antes de la pandemia. «Parece improbable, desde el punto de vista de la actividad económica, que el actual período de paralización de una parte significativa de esta vaya seguido de una vuelta rápida y plena a la normalidad, algo que previsiblemente solo pueden proporcionar una vacuna o un nuevo tratamiento antivírico efectivo».

Con independencia de los distintos escenarios construidos, el Banco de España reconoce que el coste presupuestario del episodio recesivo causado por el Covid-19 será «muy elevado», como consecuencia tanto de las medidas adoptadas como, sobre todo, de la actuación de los estabilizadores automáticos.

Según los distintos escenarios considerados, la institución calcula que déficit público de 2020 podría situarse en una horquilla comprendida, aproximadamente, entre el 7% y el 11% del PIB. Para 2021, estima que el déficit estará entre el 5,2% y el 7,4%. Por su parte, la deuda pública se situaría este año y el próximo en niveles comprendidos entre el 110% y más del 120% del PIB, aproximadamente.

En todas estas estimaciones el Banco de España ha tenido en cuenta el coste de las medidas puestas en marcha por el Gobierno para limitar el impacto económico y social de la pandemia, pero no las anunciadas ni delimitadas con precisión, como es el caso del ingreso mínimo vital.

En función de los distintos escenarios considerados, la institución monetaria calcula que la tasa de paro podría escalar en 2020, en media anual, a porcentajes de entre el 18,3% y el 21,7% de la población activa y bajar en 2021 a tasas de entre el 17,5% y el 19,9%.

«El repunte de la actividad económica se traduciría en una reversión parcial del descenso del desempleo en 2021, que, no obstante, todavía se mantendría en niveles notablemente superiores a los que se pronosticaban antes de la irrupción de la crisis sanitaria».

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