La crisis inmobiliaria convierte a Seseña, el sueño de El Pocero, una ciudad fantasma

La crisis inmobiliaria convierte a Seseña, el sueño de El Pocero, una ciudad fantasma

(PD).-El precio de la vivienda bajó de enero de 2007 a enero de 2008 un 3,08%, tras haber subido una media del 12,8% en los seis años anteriores. 2003, el año en que El Pocero puso en marcha su urbanización, fue el año del pico de los precios: subieron un 18% respecto al año anterior. «Tardará años en vender lo construido y seguir con el plan de 13.000 casas sería suicida», opina una experto.

«Ha construido al margen de la demanda, de los puestos de trabajo, de la disposición de agua y de transporte… Tal y como está diseñada, esta urbanización iba más encaminada a inversores que a gente que quisiera vivir allí, pero los que compraron lo hicieron con unas expectativas de revalorización que ahora no existen. Seseña es el símbolo de los excesos urbanísticos del periodo anterior», explica Julio Rodríguez, ex presidente del Banco Hipotecario en declaraciones a El País.

El grupo inmobiliario de Hernando aún comercializa el complejo de Seseña, pero la caída de los precios de la vivienda y las condiciones más estrictas de crédito están llevando a la quiebra a muchas promotoras. Las cuatro primeras inmobiliarias españolas han registrado una caída del 60% en las ventas sobre plano. Además, según el Instituto Nacional de Estadística, las compras de viviendas construidas descendieron en enero un 27% frente al mismo mes del año anterior.

Asprima, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid, calcula que los precios de la vivienda caerán un 8% este año, después de una década en la que el valor de la propiedad se duplicó. Como resultado, las previsiones apuntan a que este año sólo se construirán 300.000 nuevas viviendas en España frente a las 760.000 de 2006.

Asprima estima que, de aquí a finales de 2009, se recortarán 700.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción. Se teme que si la crisis del sector se agrava, acabe por afectar negativamente al sistema financiero, cuyos préstamos relacionados con la industria inmobiliaria representaban el 60% de la suma global de créditos a finales de 2007, según los datos del Banco de España.

La crisis inmobiliaria también está afectando al superávit fiscal, que en los dos primeros meses del año se ha hundido hasta el 0,8% del producto interior bruto desde el 2% en 2007, como consecuencia de un descenso de los ingresos por el IVA y de un excesivo incremento en el pago de prestaciones sociales.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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