La crisis obliga a los millonarios de EEUU a apretarse el cinturón

(PD).- Hasta ahora, cuando se hablaba de desahucios inmobiliarios, hipotecas basura y los desorbitados precios energéticos, sólo la clase media y trabajadora de Estados Unidos parecía ser la víctima de la tormenta perfecta que todavía descarga sobre la economía del país. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, los millonarios también han comenzado a sufrir los achaques de una tempestad cuyo azote no termina de remitir.

Explica José Luis de Haro en El Economista que los más acaudalados han comenzado a cubrirse las espaldas, aseguraba la agencia de noticias Associated Press, que ponía de manifiesto como el lujo y el placer han dejado de ser una prioridad para los ricos norteamericanos, quienes en los últimos meses profesan un consumo más conservador. Como siempre, esto tiene una cara y una cruz.

Por un lado, el resto de los mortales ve como no son los únicos vapuleados por el descarrilamiento del mercado inmobiliario y la crisis del mercado de crédito.

Por otro, los analistas se preocupan, ya que si los ricos comienzan a apretarse el cinturón es señal de que la situación es mucho más grave de lo previsto. De hecho según Moody´s. com, sólo el 10% de las familias con los mayores ingresos de EE.UU suponen una cuarta parte de todo el consumo del país, lo que hace indicar que si los ricos frenan su consumo, la economía de EE.UU lo notará en sus cuentas.
Los ricos se aprietan el cinturón

Para Sarah Johnson, economista de Global Insight, «cuando un grupo de población, como la clase adinerada, supone un parte substancial del gasto del consumidor, implica que también ocupa un buen porcentaje de la actuvidad económica que a su vez crea puestos de trabajo».

Un claro ejemplo de este efecto lo están viviendo las compañías que ofrecen servicios de aviones privados. Justin Sullivan, fundador de Regent Jet, dice que el negocio ha caído considerablemente mientras índica como señal curiosa que hasta los ejecutivos que suelen utilizar sus servicios, cuyo coste puede superar los 100.000 dólares, compran la cómida para el viaje en cualquier deli en lugar de contratar los servicios de catering del avión.

La firma de investigación de mercados, Unity Marketing, cuyos clientes incluyen numerosas compañías de productos de lujo, ha realizado una encuesta entre los más adinerados de EE.UU descubriendo que durante el segundo trimestre del año, el consumo de lujo cayó un 20%, el nivel más bajo de los últimos cinco años.

El gasto en productos y servicios para la élite cayó ya el año pasado un 4% y parece que este año caerá aún más.

Alrededor de la mitad de las 1.024 personas encuestadas, cuyos ingresos superaban los 204.800 dólares mensuales, aseguraron que gastarían menos en artículos de lujo, especialmente en ropa y bolsos.

VIA EL ECONOMISTA

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