La crisis fuerza a Metrovacesa a hacer desinversiones extras de 1.500 millones

(PD).- La delicada situación de las plazas financieras más la crisis del mercado inmobiliario español han obligado a más de una compañía del sector del ladrillo a volver a hacer sus cálculos a mitad de temporada para el actual ejercicio y cambiar sus estrategias. De esta situación no se ha escapado Metrovacesa.

Explica Carmen Canfrán en El Economista que la inmobiliaria ha realizado una revisión del presupuesto de tesorería que elaboró a principios de año, en la que incluye desinversiones por valor de 1.500 millones de euros.

Nuevos cálculos

Entre las modificaciones del patrimonio se encuentra la partida de desinversiones en patrimonio y venta de suelo. En un principio, la sociedad de la familia Sanahuja esperaba vender activos por valor de 496 millones de euros (ver gráfico adjunto). Tras analizar la situación económica y ajustar los números a las actuales circunstancias de mercado, ese importe aumentará a 2.016 millones de euros, es decir, que venderá propiedades por 1.500 millones de euros más de lo previsto a principios de 2008.

Para lograr esta meta, la compañía ha cambiado de estrategia. Por un lado, la compañía elevará un 152% su presupuesto de ventas de suelo, aunque lo más destacado es la nueva partida que se ha establecido para la desinversión de patrimonio en renta, pues crecerá más de un 400% respecto a los números iniciales que calculó la inmobiliaria. En concreto, Metrovacesa espera deshacerse de propiedades alquiladas por valor de 1.530 millones de euros, mientras que esa cifra era de 303 millones en el presupuesto que estableció a principios de año.

¿El motivo? «Dada la siuación actual del sector inmobiliario, que ha afectado significativamente a las valoraciones de los activos inmobiliarios, las expectativas de desinversión en terrenos y solares para el segundo semestre de 2008 han tenido que ser modificadas por expectativas de desinversión de patrimonio en renta», indica la compañía en el informe de gestión del primer semestre.

Con estas declaraciones, la compañía deja claro que la desinversión en suelos se queda en segundo plano. Algo lógico si se tiene en cuenta que en el mercado español no se cierran operaciones de compraventa de terrenos, porque los bancos han cerrado el grifo de financiación para este tipo de transacciones y también por la falta de referencias de un precio objetivo.

Acelera las ventas

Ante esta sequía, Metrovacesa ha decidido pisar el acelerador para deshacerse de inmuebles (oficinas, hoteles o centros comerciales) que están alquilados, pues es más fácil cerrar acuerdos ante una demanda inversora más decidida. Con esta estrategia, además, la sociedad mata dos pájaros de un tiro, pues cancela la deuda que soportan esos inmuebles. De hecho, en su nueva tabla de presupuestos contempla una amortización anticipada de préstamos por importe de 551 millones de euros.

Este cambio de política ya se ha puesto en marcha. En julio, la compañía vendió los centros comerciales de La Maquinista (Barcelona) y Habaneras (Alicante) por un importe total de 450 millones, que «supone la realización de una parte significativa del presupuesto de tesorería revisado», indica la sociedad.

Estas desinversiones, además de tener como finalidad reducir la deuda de la sociedad, compensarán la caída de ingresos previstos inicialmente. En concreto, los cobros procedentes de ventas de viviendas caerán casi un 45%. Una tendencia que se generalizará en las cuentas de las inmobiliarias durante el ejercicio actual y el próximo año, ante el retroceso de la demanda y la recesión de los contratos de compraventa.

Los ingresos procedentes de rentas también se han modificado a la baja, de manera que se prevé que desciendan un 20% respecto al límite establecido. En este caso, la reducción de costes que muchas compañías están aplicando al espacio de sus oficinas o la liquidación de sociedades son algunas de las causas de esa rebaja de ingresos. También hay que tener en cuenta que al vender propiedades alquiladas, la sociedad, por lo tanto, reducirá las rentas a percibir.

Otro de los cambios que han sufrido los cálculos de la compañía tras su revisión es la amortización principal de préstamos. Metrovacesa debía pagar 1.448 millones de euros este año, de los que 1.104 millones procedían del crédito que solicitó para comprar la torre de oficinas HSBC. Esa amortización se aplazará si cierra con éxito la refinanciación de ese préstamo con los bancos. Si todo sale bien, la inmobiliaria sólo deberá pagar del préstamo principal 140 millones de euros este año.

Esa refinanciación, además, cambia el color del presupuesto de tesorería. A principios de año, la sociedad de los Sanahuja tenía una necesidad de financiación de 1.152 millones de euros. Si consigue al final un pacto con la banca, contará con una línea de crédito disponible de 554 millones de euros.

Bajo estas cifras revisadas, Metrovacesa se muestra optimista ante la crisis. «El grupo será capaz de financiar razonablemente sus operaciones aún en el caso de que las condiciones del mercado inmobiliario y de financiación continúen endureciéndose», afirma.

VÍA EL ECONOMISTA

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído