Las claves, los paganos y los detalles del Fondo de Garantía

(PD).- El FGD no es una Federación de Gobiernos Dolidos por la crisis, como podría parecer a primera vista. Estas siglas se refieren al Fondo de Garantía de Depósitos, que existe en todos los países desarrollados.

Ayer los países de la Unión Europea acordaron incrementar la cuantía que cubre este organismo hasta los 50.000 euros e incluso algunos han aumentado este seguro hasta los 100.000 euros, como ha ocurrido en España.

Escribe Patricia Vegas en El Economista que, la actualidad, los ahorradores nacionales tienen en las entidades casi 400.000 millones de euros, es decir, el 40% del PIB español para este año.

Los expertos afirman que cualquier medida que se tome para calmar los ánimos de los ahorradores será bien acogida, pero que no hay que olvidar que este fondo cubre problemas puntuales, pero no una crisis sistémica.

Las aportaciones, sin cambios

El Fondo de Garantía de Depósitos se forma con las aportaciones que realizan los bancos, las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito asentadas en nuestro país. Por ahora, este organismo cuenta con un patrimonio de 6.500 millones de euros. Aunque se haya ampliado el límite que se va a cubrir, no quiere decir que las entidades tengan que aumentar sus cuotas a partir de ahora.

De hecho, desde el propio organismo se comenta que no se pretenden tomar medidas con las aportaciones, aunque eso no quiere decir que no se pueda incrementar en el medio plazo. No obstante, ayer la Asociación de Consumidores y Usuarios (Adicae) pidió al Fondo que sí aumentase esas cuotas para que no lo tengan que pagar los ciudadanos.

¿El Estado es garante?

Pues, el Gobierno no ha concretado nada. Aunque esta medida se ha tomado en el marco de una reunión de ministros de Finanzas de los 27 de la Unión Europea, eso no quiere decir que el Estado español tenga que servir de aval para los depósitos.

El Fondo de Garantía es un organismo que tiene un régimen de derecho privado y se forma por las aportaciones que realizan las entidades registradas en él. Se rigen por una Comisión Gestora integrada por 8 miembros nombrados por el ministro de Economía, de los cuales cuatro lo son en representación del Banco de España y cuatro por las entidades adheridas.

La medida de ayer es diferente a la que adoptaron en las últimas jornadas países como Irlanda, Alemania, Grecia y Dinamarca, que aseguraron todos los depósitos del país con la garantía del Estado. Aunque esta iniciativa trasmite más tranquilidad a corto plazo, los expertos creen que ni el estado más solvente del mundo podría aguantar una estampida de sus depósitos.

Sin ayuda del Banco de España

En 1982 se estableció que el Fondo de Garantía, de forma excepcional y para salvaguardar la estabilidad del conjunto de las entidades, podría nutrirse con aportaciones que realizase el Banco de España. Sin embargo, esta matización se quitó en 1996 al transponer la directiva europea, que no permite este tipo de ayudas estatales. Por eso, aunque el Banco de España supervisa este órgano, éste no podría contar con su ayuda financiera.
Impacto en una crisis puntual

Aunque todo el mundo habla del Fondo de Garantía de Depósitos como el salvador del sistema, no hay que olvidar que este organismo se creó para salvaguardar al sistema ante crisis puntuales en alguna entidad.

Y es que en el sistema español existen casi 400.000 millones en depósitos y por ahora el patrimonio global de este organismo se encuentra en los 6.500 millones de euros. Por eso, en caso de que alguna entidad presente problemas, el Fondo asegura el dinero en las cuentas hasta los 100.000 euros por cliente.

El último ejemplo de suspensión de pagos en nuestro país fue con Eurobank, donde los clientes en dos meses pudieron recuperar todo su capital junto con los intereses devengados en ese periodo.
Capacidad de endeudarse

Si se diese el caso de que el Fondo no pudiese cubrir todo el dinero que se necesita para esta situación, tiene capacidad de endeudarse, bien acudiendo a préstamos, créditos o incluso si se diese el caso, emitiendo deuda. De esta forma, podría hacer frente a los depósitos de los clientes ante una suspensión de pagos.
No a una crisis sistémica

A pesar de las ventajas que tiene este depósito, el FGD se creó para ayudar a las entidades en momentos puntuales y no si hay una crisis sistemática. «Ningún fondo podría funcionar si quiebra todo el sistema. El español es uno de los mejor preparados, pero tampoco se salvaría de un colapso financiero», cuentan fuentes cercanas al Fondo. Sólo para salvar una de las grandes entidades españolas haría falta casi la mitad de los presupuestos generales del Estado.

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