Ulibarri intenta colocarle a los árabes las viviendas del pelotazo de Boadilla Park

Ulibarri intenta colocarle a los árabes las viviendas del pelotazo de Boadilla Park

(PD).- Al igual que ‘El Pocero’ en Seseña, José Luis Ulibarri necesita deshacerse a toda velocidad de las viviendas del pelotazo Boadilla Park. El imputado en la operación Gürtel anuncia a particulares -preferiblemente fondos de inversión árabes- los pisos, de alto standing, a una media cercana a los 600.000 millones de pesetas.

Según cuenta El Confidencial, esta promoción de 139 viviendas se adjudicó a la empresa de Ulibarri «porque esta empresa pagó tres millones en comisiones ilegales» a los responsables del concurso, como explica el sumario del caso Gürtel.

Publicó El País, citando como fuente el sumario del juez Garzón, que se trataba de dinero negro, destinado a premiar a los que habían conseguido que UFC, una constructora de Ulibarri que ha realizado mucha obra en lugares como Ponferrada, ganase un concurso de suelo en Boadilla del Monte.

Testimonios de este sumario explican que «dicha suma se la pagó Ulibarri a Francisco Correa en su despacho profesional de Valladolid. La entrega fue en metálico. Además, hay testimonios que apuntan que tal suma fue posteriormente repartida con Arturo González Panero, ex alcalde de Boadilla».

Correa solía usar un discreto sistema para entregar sus sobornos o reparto de comisiones en metálico: lo hacía en el interior de cajas de zapatos que entregaba a cargos madrileños del PP. Existe la sospecha, no verificada, y que consta en el sumario, de que hubo dos pagos por esta operación de 500.000 euros cada uno a una firma de Jacobo Gordon, amigo y ex socio del yerno de Aznar, Alejandro Agag.

Siempre cerca del poder

Ulibarri dio sus primeros pasos como profesional en Ponferrada, a la sombra del constructor José Martínez Núñez, dueño del grupo TECONSA, para quien trabajó como aparejador y al que dejó tirado en el año 1981 para montar su propio negocio, la constructora Begar SA, al principio como vicepresidente y consejero delegado, pero a partir de 1995 como presidente y amo indiscutido.

De Martínez Núñez (su gran enemigo, propietario de La Crónica de León) había aprendido las triquiñuelas del negocio constructor, pero, sobre todo, la manera de tratar con los políticos. Otro gran constructor de la zona fue Cobo Calleja, rival empresarial de Martínez y padre del actual vicealcalde de Madrid.

Una peculiaridad de Ulibarri es su decidida vocación de convertirse en una especie de Randolph Hearst en versión local, convencido de que todo constructor que se precie tiene que tener a su disposicion medios de comunicación con los que acogotar a los políticos y a sus rivales, si se hace necesario.

Propietario del 20% de Punto Radio en Castilla y León (socio por ende del Grupo Vocento), además de dos cabeceras (en Soria y Burgos, asociado en ambos casos con Unedisa, editora de El Mundo), y dueño de una rumbosa red de televisiones locales en Castilla y León, Ulibarri dio el golpe en marzo de 2007 al hacerse con la propiedad del Diario de León, el periódico líder en la provincia, tanto en ingresos como en difusión, que era propiedad de Santiago Rey y por el que pagó la friolera de 36 millones de euros, 6.000 millones de las antiguas pesetas.

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